Por MAGALY ZAPATA, corrresponsal de la TRIBUNA da TAUROMAQUIA IBÉRICA

Llegaba contrariada al patio de cuadrillas de Acho.
Pero hay momentos que me devuelven a mi centro, que me alegran el alma y el corazón y me recuerdan por qué sigo en esto.
Cuando pequeños aficionados me buscan, me llaman por mi nombre o me piden una firma en sus capotes, siento una emoción difícil de explicar.
Y ayer, Sebastián me regaló una estampita del Señor de los Milagros.
Cuando pequeños aficionados me buscan, me llaman por mi nombre o me piden una firma en sus capotes, siento una emoción difícil de explicar.
Y ayer, Sebastián me regaló una estampita del Señor de los Milagros.
Un gesto pequeño, pero inmenso en su significado.
En medio de tantas decepciones, son ellos quienes me recuerdan por qué llevo tantos años aquí.
En medio de tantas decepciones, son ellos quienes me recuerdan por qué llevo tantos años aquí.
Porque mi pasión por el Toro sigue intacta y mi vocación también : contar historias, transmitir emociones y dejar testimonio de lo que sucede en nuestras plazas.
Y aunque pretendan impedirme contarlas con mis propias imágenes, siempre existirán las palabras. Esas que nadie puede arrebatarme y con las que seguiré ejerciendo el Periodismo que elegí hace tantos años.
Gracias, Sebastián. Tu regalo vale mucho más de lo que imaginas.
Gracias, Sebastián. Tu regalo vale mucho más de lo que imaginas.
(Fotos publicadas con autorización del padre de Sebastián).

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