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En la "67 Corrida Goyesca de Ronda" pescaron todos menos... ¡Morante de la Puebla!

TANTO IMPONER GANADERÍA...  PARA QUE DESPUÉS DOS «GARCIGRANDE» TE MATEN LAS ILUSIONES En la tan esperada 67ª Corrida Goyesca de Ronda, celebrada este 5 de septiembre de 2026,…

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TANTO IMPONER GANADERÍA... 
PARA QUE DESPUÉS DOS «GARCIGRANDE» TE MATEN LAS ILUSIONES

En la tan esperada 67ª Corrida Goyesca de Ronda, celebrada este 5 de septiembre de 2026, la actuación de José Antonio Morante de la Puebla fue muy discreta y estuvo fuertemente condicionada por el escaso juego y la falta de casta de sus oponentes. A pesar de que su presencia en el cartel había levantado una expectación desbordada (con entradas agotadas desde hacía meses), su lote de la tan escogida ganadería de Garcigrande no ofreció opciones para el lucimiento. La tarde, así, para los «morantistas» (que eran muchos en la plaza rondeña) se quedó en admirar la vestimenta del maestro de la Puebla, tanto en el acceso a la plaza en un coche de caballos (acuarela abajo de todo) como en el ruedo e interiores del legendario recinto (acuarela a la bajo esta línea de este texto


Morante de la Puebla se estrella 
en la Goyesca de Ronda y los morantistas salen de la plaza resignados...


En su primero, Morante protagonizó poco que contar ante un toro que llevaba la divisa de Garcigrande. Toro largo de apariencia y hasta bien presentado pero que fue muy deslucido y al que le faltó de casi todo, casta también, llegando el animal medio mortecino a la faena de muleta. Morante pasó prácticamente inédito en su primer toro, salvo un par de apuntes tipo « trincherazo marca de la casa», como diría el portal Mundotoro. Abrevió ante el escaso juego del toro, que -para colmo de males- previamente en el caballo se estropeó el asta izquierda sin que el presidente lo devolviera a los corrales, bien a pesar de las protestas del público. Estocada entera tras dos pinchazos. Silencio.

En su segundo, queriendo quitarse la espina clavada del primero, el maestro de la Puebla optó por apostar en un vistoso saludo capotero... Morante así salió decidido y dejó un prometedor y poderoso recibo a la verónica, embarcando la embestida del astado con empaque desde muy adelante. Intentó más tarde un posterior quite por chicuelinas, pero tuvo que desistir al quedarse ya corto el toro. Faena de muleta : ante un toro lamentable y claramente deslucido que optó por no entregarse en momento alguno, Morante aún se esforzó lo suyo, de modo que inició la faena con ayudados por alto interpretados a la antigua usanza.. pero aquello no tuvo continuidad... solamente algunos detalles a cuentagotas, muletazos sueltos bien intencionados, búsqueda del natural... pero había torero y no había toro... pues este, en modo alguno permitió la faena soñada. Entró a matar tres veces Morante. Ovación fue todo lo que cosechó.

A diferencia del cigarrero, la tarde fue de un gran triunfo artístico y de Puerta Grande para sus compañeros de cartel, especialmente meritoria para Juan Ortega (el gran triunfador del festejo), así como para José María Manzanares y el rejoneador Diego Ventura. 
Juan Ortega, José María Manzanares y Diego Ventura salieron así triunfantes a hombros por la Puerta de Pedro Romero de la Real Maestranza de Ronda tras firmar una tarde pletórica.

Juan Ortega (gran triunfador - 3 orejas) : cuajó la faena cumbre de la tarde en el séptimo toro. Desató el delirio con un toreo al natural pausado, puro, majestuoso y de cámara lenta. Le cortó las dos orejas a este ejemplar tras una estocada fulminante, sumada a la oreja que ya había paseado en su primero. 

Diego Ventura (2 orejas) : abrió plaza y puso los tendidos al rojo vivo con un rejonazo inapelable. Destacó su espectacularidad montando a Lío y arriesgando al máximo con Bronce, al que le quitó el cabezal para citar al toro dándole los pechos del caballo. 

José María Manzanares (2 orejas) : tuvo que tirar de oficio y estética ante un lote complicado de Garcigrande. Inventó una faena de mucho mérito en el sexto de la tarde, toreando con mimo y suavidad para terminar desorejando a su oponente tras una gran estocada. 




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