DANIEL LUQUE : no es Morante, no es Roca... pero ya es una auténtica figura de talla mundial
rbtribuna
La actuación de Daniel Luque en la plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao, durante el cierre de las Corridas Generales 2026, se saldó con un rotundo y clamoroso triunfo de dos orejas (una en cada toro) y una doble y fuertemente jaleada vuelta al ruedo para compensarle el público de la caprichosa decisión del presidente del festejo, que le hurtó los otros trofeos que en buena lid le correspondían (una oreja más e incluso un rabo) por lo mucho y bueno que el de Gerena hizo, marcando una superioridad técnica y artística evidente frente a sus compañeros de cartel.
La supremacía de Daniel Luque fue evidente : demostró un dominio absoluto e inteligencia frente a un lote desigual de Garcigrande, resolviendo con maestría tanto con un segundo astado que tendía a rajarse como con el quinto, al que cuajó con profundidad e inspiración.
Variado con el capote e impecable con los aceros, firmó una lección de toreo moderno y reposado que encandiló por completo a los tendidos de Bilbao.
La presidencia de Matías González en el palco de Vista Alegre desató una monumental bronca y un escándalo público al cerrarse en banda y negarle la segunda oreja (más que merecida) a Daniel Luque en el quinto toro.
Esta decisión impidió de forma arbitraria y caprichosa la apertura de la Puerta Grande tras una faena que la plaza de modo casi unánime consideró incluso merecedora de rabo.
La polémica con la Presidencia como absurdo protagonista de la tarde bilbaína, se estructuró en torno a los siguientes puntos :
El criterio cicatero del palco y una petición atronadora del público : tras una estocada rotunda y de rápido efecto al excelente quinto astado de Garcigrande, los tendidos se poblaron por completo de pañuelos blancos...
Pero surgió en el presidente la enfermedad del «inmovilismo injustificado».... el presidente concedió el primer trofeo (que por ley corresponde a la petición de la mayoría del público), pero guardó el pañuelo para el segundo, ignorando el clamor generalizado en la plaza.
Un pelotillero próximo al palco presidencial hablaba de «defectos menores» como excusa para justificar el «rigor» presidencial : «el palco se amparó en que la espada cayó sutilmente trasera»... Y así hurtaron a Luque un triunfo épico y de época, algo calificado por varios medios como un "atraco indecente".
La reacción de la plaza no se hizo esperar, obligó al torero -a quien se le caían las lágrimas por la emoción- a dar dos vueltas al ruedo históricas entre gritos atronadores de "¡Torero, torero!" y frases a coro como «esto es un atraco», como parte de una bronca mayúscula.
Cuando el festejo concluyó se reprodujo una ensordecedora pitada dirigida al palco presidencial. Los aficionados recriminaron -otra vez- al presidente su afán injusto de protagonismo innecesario.
La actuación de Morante de la Puebla fue la propia de destellos aislados : el diestro de La Puebla del Río dejó detalles de su clasicismo y empaque característico, sobresaliendo en algunas series al natural de gran belleza estética.
Sus labores no terminaron de redondearse debido a fallos con la espada y a un lote que tampoco le permitió mayor continuidad, quedando todo en una ovación y división de opiniones.
La actuación de Borja Jiménez fue el resultado de un esfuerzo constante : el torero sevillano mostró disposición y firmeza ante un encierro complicado, bregando con profesionalidad frente a un sexto, sobrero de carácter brusco.
No logró acoplarse con la limpieza requerida en las embestidas de su primer oponente corrido en turno, resultando una actuación esforzada pero sin la rotundidad necesaria.
Plaza de toros de Vista Alegre, Bilbao. Último festejo de las Corridas Generales 2026. Más de tres cuartos de entrada. Toros de Garcigrande, desiguales de presentación. Destacó el buen quinto y el noble primero.
MORANTE DE LA PUEBLA, ovación y división de opiniones.
DANIEL LUQUE, oreja y oreja con enorme petición de la segunda y dos vueltas al ruedo, con bronca al palco presidencial.
BORJA JIMÉNEZ, ovación y ovación.
_______________________________
Imágenes de MELANIE
HUERTAS, en la plaza de
toros de Bilbao
Las declaraciones y reacciones en los micrófonos de los periodistas acreditados este sábado en Vista Alegre, reflejaron por parte de Daniel Luque un sentimiento de orgullo absoluto por el deber cumplido y una serena indignación ante el criterio del palco.
Las reacciones del diestro de Gerena y su entorno se resumieron en los siguientes testimonios :
Las palabras de Daniel Luque no abandonaron la seriedad y correción que en todo momento le caracteriza, aunque por dentro se sintiese, como es lógico, injusticiado ante el abuso de que había sido objeto... el sevillano restó importancia numérica al comportamiento del palco afirmando que se quedaba con «la plenitud de haber podido torear con esta rotundidad y logrando un nivel tan alto, así, precisamente en una plaza que pesa tanto como Bilbao»...
Declaró Luque -a quien en algún momento se le cayeron las lágrimas- sentirse «profundamente conmovido por la reacción unánime del respetable», recalcando que «el cariño de la gente y esas dos vueltas al ruedo valen muchísimo más que cualquier oreja guardada en un bolsillo»...
El torero triunfador por todo lo alto en Bilbao, destacó aún la carga emocional de su gran tarde al haber podido dedicarle un gran triunfo a los monosabios de la plaza de Vista Alegre, especialmente tras la gravísima cornada sufrida por un compañero del colectivo (el popular Jesús «Corneta») el día anterior.
En el equipo de apoderados de Daniel Luque (Antonio Barrera, director de la FIT, y el también apoderado-representante, Rui Bento Vásquez) había un profundo malestar por lo que a su poderpante le había escatimado, en tarde tan meritoria, la presidencia de la plaza de Bilbao.
El portugués Rui Bento Vásquez (que lleva toda la temporada acompañando y gestionando todo lo que Luque necesita en sus desplazamientos y compromisos), con la educación y buenas formas que le caracterizan vino a decir que «no es posible entender la decisión del palco; con todo el respeto que me merece el «ussía», pero ha sido una decisión presidencial que denota evidente falta de sensibilidad, ante una obra plasmada en el ruedo por Luque que rozó la perfección técnica y artística, cosa que no está al alcance de cualquiera... Es por ello, que justificar la negativa a una segunda oreja por la colocación de una espada "sutilmente trasera" acaba por resultar -vuelvo decirlo con respeto y educación- absolutamente ridículo frente al peso específico y la rotundidad de la faena que Daniel hizo al quinto de Garcigrande», concluyó el prestigioso agente taurino lusitano

