El presidente Petro y demás antitaurinos-políticos que odiaban la Tauromaquia y hasta que no promovieron una acción legislativa para prohibirla, están este viernes felices y radiantes. Jamás volverá a haber en Colombia corridas de toros...
La Corte Constitucional de Colombia avaló horas atrás, entrado de lleno este jueves 4 de Septiembre (ya advertíamos ayer en nuestro resumen-revista del fin de semana que estaba al caer el fallo final judicial), la ley aprobada por el Congreso colombiano en mayo de 2024 que prohíbe las corridas de toros y añadió al veto las peleas de gallos y el coleo, que consiste en derribar ganado desde un caballo.

Informó desde Colombia la agencia Efe que la Sala Plena de la Corte declaró «ajustada a la Constitución» la ley que dispone «una transformación cultural mediante la prohibición de las corridas de toros, rejoneo, novilladas, becerradas y tientas» e incluyó «las actividades sobre los toros coleados, las corralejas y las peleas de gallos».
Sin embargo, la Corte informó en un principio que estaban incluidas las cabalgatas en la prohibición, pero luego, en una fe de erratas, aclaró que esta actividad no está incluida.

En la práctica aún pueden celebrarse corridas de toros en Colombia, pero tras este definitivo fallo del Constitucional, es probable que muchas ya ni se celebren en el corto tiempo que queda... porque...¿Cuándo se acaban las corridas de toros en Colombia?
La ley, firmada por el radical-antitaurino presidente Gustavo Petro en julio de 2024, estableció un periodo de transición de tres años para diseñar un programa de reconversión económica de los afectados por el cese de las corridas de toros, por lo que está previsto que la norma comience a regir en 2027.

De modo que Colombia, que estaba en la lista de ocho países que permitían las corridas de toros como una actividad legal, junto a España, Portugal, Francia, Ecuador, México, Perú y Venezuela, pasará en 2027 a la de los que prohíben la tauromaquia.

Los toros y la tauromaquia han sido un tema altamente polémico de la agenda política y legislativa del país colombiano en los últimos años, con varios intentos fallidos inicialmente de promover en el Congreso una ley que los prohibiera hasta 2024, cuando fue aprobada finalmente.