Aquejado estos días de dolencia -que de vez en cuando le trae a mal traer- el entusiasta empresario Luis Miguel Pombeiro ha tenido al menos la gran alegría de ver cómo su trabajo -y el de su socio José María Charraz- está llevando Campo Pequeno, su actividad taurina, a buen puerto. 
Con dos llenos de no hay billetes y dos más que aceptables buenas entradas, van a hacer balance de una temporada de 4 corridas en este 2025, que vuelven a poner, claramente, a la plaza de toros de Lisboa, en el mapa de lo importante en el Mundo taurino. Ojalá que en el 2026, continue este incuestionable avance.
A Pombeiro hay que desearle mejoras rápidas, una cierta cura de reposo que alivie su sistema nervioso y, desde luego, felicitarle -al igual que a José María Charraz- por el éxito conseguido y el indudable y considerable esfuerzo desarrollado.