1 oreja para Pablo Hermoso en Valencia) La tarde en que quiso pero no pudo

Sabor agridulce en la tarde de Pablo en Valencia

El maestro esperando la salida del cuarto de la tarde

Las ilusiones de la puerta grande se desvanecieron

El toro con el que Hermoso se despidió de Valencia

Parando al cuarto toro de la tarde

Explicando las dificultades que la tarde presentó

Conversando ya en el callejón finalizado todo

Con el pañuelico fallero al cuello, Hermoso de Mendoza

Texto de EUGÉNIO EIROA / Fotos : Capturas de pantalla Tv. ONETORO
-------------------------------------------------------------------------------------------
Era su primera corrida en Europa después de un ciclo largo de corridas en México, muchas, 4 meses intensos, muchos espectáculos, con el llamado "toro mexicano" que alguna diferencia importante tiene con el europeo. Y del mismo modo que hay que acoplarse a la embestida del toro mexicano, el reencuentro con los habituales toros del encaste Murube-Urquijo requiere también un pelín de suerte. Fue la que le faltó a Pablo Hermoso, que queriendo arriesgar al máximo acabó por recibir un par de toques en sus monturas, uno casi sin importancia, el segundo ya más impactante. Fueron dos momentos negativos en una actuación harto voluntariosa del navarro, muy deseoso de agradar al público, si bien el público valenciano, sin que se sepa por qué, no estuvo muy caluroso para con quien se despedía de esa plaza.

En su primero, Pablo Hermoso de Mendoza colocó dos rejones (cuchillos) de castigo... y el toro los acusó en demasía, por un lado sangrando mucho, por otro acabando por pararse... 
De este modo, cara al segundo, el rejoneador entendió, siendo ambos toros del mismo ganadero (familia de El Capea), que con el segundo no debía poner más de un rejón. 
Y... ni una cosa, ni la otra... habría que haberle puesto a su segundo uno y medio, porque dos habría sido excesivo, pero uno solo fue poco, de ahí que el toro cuarto de orden de lidia, en aquellos dos momentos puntuales, ya en banderillas, emborronó la labor de Pablo, alcanzando en los dos toques referidos a los caballos...

Entre acusar cierta falta de acoplamiento al toro europeo (era su primera corrida tras recién llegar de México), el asunto de los rejones (en un toro excesivo dos; en el otro algo escaso uno)... pues el maestro no pudo tener en Valencia la despedida que deseaba. Pese a lo cual se mostró muy implicado, muy dispuesto a arriesgar : hay un momento fantástico montando al lusitano "Berlín" cuando tras llevar prendido al toro en la grupa, recorta y deja clavado al astado en un palmo de terreno, inmóvil, como atónito el morlaco por lo que caballero y caballo le habían hecho, cuando creía el toro que estaba ya a punto de alcanzarles...

Hubo algunos momentos de Pablo Hermoso de auténtico magisterio. Y fue una pena que el segundo toro, que embestía tan bien, se quedase ligeramente crudo, para lo que el rejoneador pretendió hacer con el : ese toreo suave, sin caballazos, con clase, mitad ballet, que el maestro sabe tan bien interpretar. Fue un querer y por algún casi imponderable no poder. Lástima. Tal vez sea ya en la siguiente, que es Almeirim, en donde pueda lograr una tarde de despedida que quede siempre en el recuerdo. La de Valencia no será recordada como algo a tener presente, sigue pues siendo una gran esperanza el gran cartel previsto para Almeirim en el Domingo de Ramos. Tiene tiempo de sobra el maestro para entrenarse a tope con el toro "europeo" toreando ejemplares de su propia ganadería en su finca-laboratorio de Estella. Para Valencia no tenía tiempo, para Almeirim sí que lo tiene....

Cuarto toro de la tarde, con el hierro de El Capea, toro que en principio pareció que embestía bien. Un rejón de castigo. Con el caballo ‘Berlín’, destacó mucho Pablo Hermoso de Mendoza en un galope-toreo de costado, paralelo a tablas, cambiando el viaje hacia los adentros por dos ocasiones, en una de ellas con un recorte en la cara del toro impresionante, como antes dijimos. Ya al clavar las banderillas estuvo fácil, como gustándose. El toro embestía en inicio al arrancarse bien pero acusaba luego algún ligero problema en los cuartos traseros, mostrando entonces un tic como queriendo defenderse (en una de esas veces, llegó el más deslucido toque, fue con el caballo ‘Malbec’, a la salida de una de las dos piruetas hechas como pretendida salida de las suertes). Muy fácil luego Pablo con las banderillas cortas. Finalmente, obligado a entrar a matar con el caballo muy pegado a las tablas, rejón de muerte que tiene algo de trasero y algo de contrario, pero que es fulminante y muy efectivo. Le piden con fuerza la oreja.

Antes, en el primero de la tarde, otro toro de El Capea; mejor dicho : herrado como de "Carmen Lorenzo" (todo queda en casa), pero a la arena sale con la divisa de El Capea.
Trata de pararlo con clase Pablo Hermoso de Mendoza, pero no escapa a ponerle dos rejones de castigo. El toro parece noble, inicialmente muestra buen tranco, buen son pero acaba poco a poco por irse a menos... Trata Pablo Hermoso de Mendoza de torear cabalgando paralelo a tablas con el toro muy cercano. Pero el toro va a ir apagándose. Las banderillas acaban por dar trabajo ante un toro que no sostiene ni por un asomo el ímpetu inicial. Se afea la faena, al surgir pasadas sin clavar mientras montaba al caballo ‘Ilusión’. Le cuesta culminar las suertes al rejoneador porque el toro no colabora ya. Por eso pone banderillas cortas por sentido del compromiso con el público, pero la faena ya no está para esos lucimientos, que le obligan a pisar terrenos de mucho riesgo ante la falta de acometividad del toro murubeño. Al final, en el rejón de muerte, este cae algo trasero.
Y entre que la faena tuvo de todo, el público andaba frío aún ( ¡veis qué bien hice siempre que podía, exigiendo no abrir plaza!)... todo quedó en fuerte ovación.

La corrida era mixta : rejoneador+matador+novillero... Y fue Nek Romero (el novillero) y el maestro Pablo Hermoso los que cortaron oreja.
Pero la corrida, globalmente, no pasará a la historia, ni mucho menos. Los toros poco útiles de Juan Pedro solo permitieron a Morante de la Puebla detalles muy aislados, a cuentagotas, de su sabiduría y buen hacer taurino.
Y como el veterano cronista valenciano, Vicente Sobrino, resumía con acierto al final : "Pablo Hermoso de Mendoza y el novillero Nek Romero pasearon una oreja cada uno. La fórmula de un rejoneador, un matador y un novillero funcionó bastante bien en la taquilla, tres cuartos de entrada, pero no tanto en el ruedo. Y eso que todo parecía preparado para que la tarde fuera triunfal..."
Plaza de toros de Valencia. Corrida de toros mixta. Quinto festejo de la Feria de Fallas. Dos tercios de entrada, casi tres cuartos de aforo cubiertos. Toros de El Capea y Carmen Lorenzo para rejones, Juan Pedro Domecq para Morante y novillos de Talavante para Nek Romero. 
Desfondándose el primero; hay quien dijo que "con clase", aunque también venido a menos el segundo. Salió bueno el utrero de Talavante que hizo de astado tercero de la tarde. Se mostró como humillado, con embestida y noble el toro cuarto, pero acusando algo en los cuartos traseros que no le dejaba romper del todo para bueno. Desesperó a Morante el quinto toro por su falta de calidad y acabó saliendo como sexto un novillo realmente complejo y no fácil de entender, que respondía quedándose cortito cuando el novillero Nek le apretaba o exigía un poco...
• PABLO HERMOSO DE MENDOZA, ovación y oreja.
• MORANTE DE LA PUEBLA ovación y silencio.
• NEK ROMERO, oreja y vuelta al ruedo tras un aviso.



Artículo Anterior Artículo Siguiente