38 fotos) Con Rosalea Ryan, siguiendo a João D´Alva, en San Agustín de Guadalix

Fue nuestra incansable reportera gráfica, Rosalea Ryan, hasta San Agustín de Guadalix, en Madrid, en la carretera de Burgos, como antes se decía... dispuesta a ver en acción al novillero portugués João D´Alva, quien tiene que esforzarse en abrirse camino lejos de su tierra lusa, porque lo que es en Portugal, al Toreo a pie... más bien le dan una patada los llamados "agentes taurinos", ya se sabe... Y dice así lo que Rosalea nos cuenta :

Una pugna en banderillas distinguió el festejo inaugural de la "Feria del Aficionado" en San Agustín de Guadalix (Madrid) a finales del mes de abril.
Más bien inusualmente en una novillada, con los dos participantes se sumaba una edad total de 52 años. Y cuando se incluyó al sobresaliente Borja Ximelis, este total se disparó a 78. 
Cada segundo esta experiencia acumulada y calma relativamente madura de quienes aún son jóvenes pero no tanto... fue necesario en tiempo de mucho frío, viento y lluvia esporádica, ante los manifiestamente inquietos novillos (de los hierros de Isaías y Tulio Vázquez, y Raso de Portillo) ante los que los novilleros quedaron frecuentemente expuestos más de lo habitual. Tenían guasa los astados.

El portugués João D’Alva, de Setúbal, y el español Miguel Andrades, de Jerez de la Frontera (Cádiz), persistieron en su empeño de darlo todo, a pesar de la adversidad meteorológica, para dar una actuación gratificante en una plaza casi llena.

Su colocación de las banderillas fue excepcional: los dos compartieron el trabajo en los primeros novillos del día y luego cada uno puso tres pares en el segundo de su lote.
Las condiciones que los serios novillos ofrecían no fueron con ninguno de los toreros, aunque en el caso de D’Alva la suerte fue menos cruel que en la misma cita de 2023, cuando su jornada se vio truncada por una cornada de dos trayectorias en la pantorrilla derecho que le mandó directo a la enfermería y luego al hospital al concluir su primera faena.

Esta vez, el jerezano Andrades fue afortunado de no sufrir un desenlace similar, al ser cogido por su segundo novillo, destrozando el astado su taleguilla pero sin provocar ninguna herida grave. De aquel novillo, lidiado bajo un aguacero, Andrades cortó el único trofeo del día, una sola oreja.

Los dos novilleros acartelados habían alternado en Villaseca de la Sagra (Toledo) el pasado mes de septiembre, cuando D’Alva sufrió otra cornada, en aquella ocasión en el lado izquierdo del pecho, que también acabó antes de tiempo con su actuación.

Veamos ahora, en fotos, lo que deja para el recuerdo este día especial de San Agustín de Guadalix :








































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