Rosalea Ryan con Ferrera, Urdiales, Cayetano, Ureña y Osornio, abriendo la temporada segoviana

Texto de ROSALEA RYAN/ Fotos : ROSALEA RYAN
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La localidad segoviana de Mozoncillo ha vivido un triunfal festival con picadores en su plaza de toros. Doce orejas y dos rabos es la suma total de trofeos que se ha cortado, en la que destacaron Cayetano y el novillero Emiliano Osorio tras cortar dos orejas y un rabo respectivamente y en la que triunfaron también los diestros Antonio Ferrera, Diego Urdiales y Paco Ureña al desorejar cada uno a sus novillos.
Mozoncillo, Segovia. Festival taurino con picadores. Reses de Antonio Palla, desiguales de presentación y de buen juego en líneas generales, para Antonio Ferrera; dos orejas, Diego Urdiales; dos orejas, Cayetano; dos orejas y rabo. Paco Ureña; dos orejas, y el novillero Emiliano Osornio; dos orejas y rabo.



























































Dos toreros, dos rabos... sin embargo, los caminos que finalmente unieron al par de artistas en esta tarde triunfante segoviana no podrían haber sido más diferentes.

En Mozoncillo (Segovia) el pasado domingo 7 de abril, Cayetano Rivera Ordóñez y Emiliano Osornio fueron los dos artistas triunfantes, cortando máximos apéndices del tercer y del quinto toro respectivamente del hierro Antonio Palla.
Pero en las primeras etapas de sus carreras, sus entradas en el toreo fueron casi polos opuestos.

Cayetano, nacido en una dinastía de matadores de toros españoles, tomó en serio la muleta sólo después de completar su educación universitaria y trabajar en los Estados Unidos, e hizo su debut con picadores a los veintiséis años.
Osornio, por su parte, es el primero de su familia a torear, habiéndose inspirado con sólo ocho años de edad mientras asistía a una actuación del padre de un amigo de la infancia. El pasado domingo, a sus veinte años, el novillero mexicano destacó en su presentación en España, alternando en un cartel de lujo junto a cuatro figuras indiscutibles: no sólo Cayetano sino también Antonio Ferrera, Diego Urdiales y Paco Ureña.

En una tarde de éxito en todos los ámbitos, el botín total de premios fue de diez orejas y dos rabos.

Antes de llegar a Mozoncillo para el festejo inaugural del año taurino segoviano, Osornio ya había pasado varias semanas preparándose en los ruedos españoles durante el invierno, incluso tentando junto a Cayetano a finales de enero.

El domingo, ni siquiera una leve herida en la cabeza fruto de una dramática cogida pudo descarrilar su ritmo. Frente a una multitud que incluía a muchos compatriotas, “el valiente novillero” de Querétaro repitió la forma que lo había visto salir a hombros de La Plaza México sólo dos semanas antes.

Aunque fue el primer rabo por Osornio en España, de manera humilde –como los cuatro diestros anteriores– completó su vuelta al ruedo con las manos vacías, dejando sus preciados trofeos al cuidado del diminuto Cayetano de Frutos, hijo del empresario-torero segoviano Emilio de Frutos. (Con sólo cinco años, el pequeño Cayetano ya es ganadero con su propia divisa homónima.)

Mientras las cinco estrellas-artistas del día salían del ruedo, Ferrera –quien en tierras mexicanas había abierto la puerta grande de Tlaxcala sólo la semana anterior– pasó un brazo de felicitación alrededor de los hombros de Osornio.

Tras su próximo compromiso, el 16 de abril en Sevilla, Cayetano cruzará el Atlántico para actuar en Aguascalientes el 21 de abril, la misma ciudad pero no la misma plaza en la que el 7 de febrero Osornio cortó la única oreja de la noche inaugural de la temporada de novilladas 2024 en el coso de San Marcos.



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