Brindis de Andrés Romero) Alcácer do Sal fue el lugar elegido por Sergio Rico para volver a una plaza de toros


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TRIBUNA da TAUROMAQUIA
+ Texto : "Andrés Romero" -
+ Fotos : andresromero.es 
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Sergio Rico, dicen los que saben lo muy enfermo que estuvo en estos meses, es como si hubiese vuelto a nacer tras meses de hospital y situación delicadísima. Sergio Rico, el guardameta español del Paris Saint Germain, excelente aficionado a los toros, a los caballos y al rejoneo, que regresaba este domingo a una plaza de toros, en este caso portuguesa, es el protagonista de esta historia tras superar su gravísimo accidente el pasado mes de mayo en El Rocío.
Fue a Sergio Rico a quien brindó emocionado su labor, el torero a caballo andaluz, Andrés Romero. Esta es la historia de un gesto que encerraba mucho más que un abrazo, mucho más que un brindis...
Sólo podía ser así. Que Andrés Romero se desnudara como torero que ansía un triunfo por encima de todo porque hoy estaba Sergio de nuevo a su lado. Su amigo Sergio. Sergio Rico, el guardameta español del Paris Saint Germain, excelente aficionado a los toros, a los caballos y al rejoneo, que hoy regresaba a una plaza de toros tras superar su gravísimo accidente el pasado mes de mayo en El Rocío. Hoy Sergio volvía a estar junto a su amigo Andrés y éste quiso -y lo hizo- brindarle el mejor homenaje a su alcance, que fue eso, lo dicho, darlo todo en una faena sinceramente emocionante.
Y le dio igual al torero de Huelva que su toro saliera a lo suyo, tan distraído y tan frío. Hoy Romero tenía claro que nada iba a condicionar la tarde (ya noche, en su turno) porque hoy estaba Sergio de nuevo a su lado y todo era por y para él. Y le brindó la faena. Y se hablaron casi sin hablarse porque tampoco hacía falta. Y se fundieron en un vibrante abrazo que a nadie escapó todo lo que significaba. Y ya con el toro de Fermín Bohórquez en el ruedo, se puso Andrés a torear con esa pasión tan suya, pero aún más. Y como vio pronto la condición de su oponente, le llegó mucho ya de salida con Obelisco para desengañarlo y meterlo en la cabalgadura. Y no le dio un solo tiempo muerto en banderillas con Fuente Rey porque, para seguir en la misma máxima que fue el argumento principal de la faena, se cosió al toro al estribo para torearlo de costado y se metió entre el animal y las tablas con la complicación de que el burel se frenaba y su reacción desprendía pura incertidumbre. Pero hoy estaba Sergio y todo daba igual, nada era más importante que regalarle una faena grande. Tan grande como cada palo al quiebro con Fuente Rey, citando de punta a punta de la plaza y quebrando allí donde ya no hay vuelta atrás. A esas alturas, ya había marcado Romero en lo más alto el tenor de su obra, pero aún quedaba la traca final para la que eligió a Farrugia y dos banderillas al quiebro de alta intensidad por cuánto aguantó y demoró el torero los embroques. Tanto, que la suerte emergió cuando la grupa del caballo rozaba las tablas. Con la plaza entregada, explotó Andrés Romero de felicidad y satisfacción mientras dejaba que Farrugia se fuera del ruedo en medio de una tremenda ovación. La misma con la que Sergio correspondía desde el callejón a tanto lo que por y para él volcó Andrés hoy en Alcácer do Sal. Porque tenía que ser así. Porque hoy volvió Sergio para quedarse ya para siempre…
Ficha del Festejo
Plaza de Toros de ALCÁCER DO SAL. 
Tres cuartos de plaza llenos. 
Se lidiaron toros de FERMÍN BOHÓRQUEZ
Antonio Telles: vuelta
Moura Caetano: vuelta
Joao Moura jr.: vuelta
Duarte Pinto: vuelta
ANDRÉS ROMERO: vuelta
Antonio Telles filho: vuelta



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