Campo Pequeno, sempre! : definitivamente el palco de las grandes emociones. ¡Qué noche la de este viernes!

Sin comentarios : lleno hasta las banderas...

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by JAIME M. AMANTE, en la plaza de toros Monumental de "Campo Pequeno"
LISBOA
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Lleno. Lleno de no hay billetes. Ambiente extraordinario. Hasta excursiones desde lejos, en más de un autobus. Lisboa y su protagonismo en la Fiesta, por fin, volvió con fuerza. Todos los factores que podían influir, influyeron. Hasta la excelente idea de poner esto en viernes, que ayuda a que hayan venido muchos que no trabajan en sábado. 
Lisboa. Monumental de Campo Pequeno. Lleno de no hay billetes. Excita eso, se supone, a un grupito de exaltados antis que en las cercanías de la plaza gritan insultos desaforadamente. El repertorio de insultos es el habitual en estos fundamentalistas, ya lo conocemos : de "asesinos" para arriba... ¡Qué desgracia!. Con todo, el llenazo, el bilhetes agotados desde un día antes, es la mejor respuesta a esos que no se representan ni a ellos mismos. 

Nadie quería perderse esta gran noche de Julio, la noche de los Ribeiro Telles y, sin embargo, esta gran función se la han perdido muchos. Dado el ambiente, la pasión desatada, estamos seguros de que si la plaza en vez de 6.800 localidades tuviese 8.000 o 10.000... se habría llenado igual. Es como si álguien hubiese despertado la conciencia de los taurinos este año, diciéndoles : o vas a las corridas de Lisboa, o esto se acaba... Y han reaccionado contundentemente, en masa, de modo que daría la euforia desatada, no exagero, para llenar dos plazas.
Es muy grande lo sucedido este viernes, aquí, en la Lisboa eterna, la de las touradas reais, la de las grandes noches de verano, la de Campo Pequeno, sempre!, como le gusta a Pombeiro que se diga. Sí, Campo Pequeno, sempre!.

Emoción en casi todos los rostros de los que aquí nos hemos dado cita. Porque es un momento histórico, es romper la monotonía y acabar -ojalá que para siempre- con el llenar media casa, o algo más, en que se había instalado Lisboa. Solo por eso, por ver esta histórica plaza llena, por estar aquí y sentir lo que eso representa en un momento tan importante para la Fiesta, solo por eso... ya merece que en los rostros incluso afloren lágrimas, de felicidad, de emoción, de sentimiento taurino... 

Esta noche, esta madrugada, cuando todo termine, cuando los vítores a los Telles aún resuenen, todos saldremos de aquí, de esta plaza, como se suele decir en casos así, toreando... saldremos todos toreando. Es como si nos hubiésemos chutado en vena una gran dosis de sentimiento taurino, que nos transforma en orgullosos defensores de nuestras tradiciones, de nuestra cultura, de nuestra manera de ser, que tanto tiene que ver con los elementos que componen lo que damos en llamar la Tauromaquia; Tauromaquia que tanto amamos.

La emoción, también, en los rostros de los que recordamos a Don David Ribeiro Telles, maestro entre los maestros, que en la Eternidad habrá recibido el aplauso atronador que en momento especial esta noche le dedicaron todos los espectadores presentes; todos. La emoción luego, al ver al padre y maestro, António Ribeiro Telles, dando la alternativa al hijo : António de Jesús Ribeiro Telles... rodeados de los otros tres toreros a caballo en activo que llevan el legendario apellido en los carteles donde se anuncian... Esto no se acaba; al contrario, el hijo hoy alternativado -y con excelente actuación-  está llamado a conservar y acrecentar si es posible, toda la mucha gloria alcanzada por el padre, torero de pies a cabeza, señor dentro y fuera de las plazas, maestro de lo que es y debe ser Torear a caballo haciendo presentes -en la perfección incluso- los principios de un clasicismo que engrandece a quien lo practica.

¡Qué noche la de este viernes!, que mezcla tremenda de nostalgia y saudade flotando permanentemente en el ambiente. ¡Qué noche la de este viernes!. Luis Miguel Pombeiro no cabía en su camisa; orgullo legítimo, de haber logrado, por fin, devolver al Campo Pequeno la grandeza de sus fabulosas noches de verano, las que hicieron historia, las que están y estarán para siempre en el libro de oro del Toreo en Portugal.

Los toros para una noche mágica

Campo Pequeno, sempre!



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