Hace 7 años que murió El Pana) ¿Por qué sonreía Jorge de Jesús Glison en la despedida?

El torero Glison, en primera fila soportando el ataúd y... sonriente

TRIBUNA da TAUROMAQUIA IBÉRICA
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¿POR QUE SONRÍO 
EN ESTA FOTOGRAFIA?

Porque se cumplió lo que "El Pana" más quería, que era que lo matara un toro en una plaza en una corrida. ¿No lo hubiera querido así el mismo Juan Belmonte, Armillita, Manolo Martínez, Curro Rivera, Antonio Lomelí, David Silvetti, Mariano Ramos, o muchos otros más, o yo mismo, o todos los toreros? 

Y cuando entramos a la Plaza cargando su cuerpo, y nos cubrieron de confeti y la música empezó a tocar un pasodoble y la gente empezó a aplaudir y a gritar porras para "el Pana", yo sentí intensamente que su espíritu volaba sobre nosotros dando también las vueltas al ruedo, y su espíritu rebosaba alegría, orgullo, torería y se daba cuenta que si había triunfado en la Vida, también estaba triunfando en su Muerte. 

En uno de mis poemas dice : "Si hay algo cierto en la Vida es la certeza de que hay que Morir. ¿Y para qué Vivir sin ser Torero?"
“El Pana" vivió y murió como Torero, ante el Toro Bravo y ante las adversidades de la Vida; eso es ser Torero aunque nunca se haya pisado un ruedo. Entonces : ¿por qué estar triste ante un evento y un ejemplo de tanta grandeza?. 

Yo habitualmente me rio seguido, me he reído hasta cuando me pegan una cornada, porque es motivo de orgullo, no de pesar o tristeza; la gente pensaba o piensa que puedo estar loco, pero vivo intensamente todos los días una frase que mi padre me dijo cuando yo era niño : "al mal tiempo, buena cara".

Es totalmente lógico que la gente sufra ante la Muerte; la muerte de un ser querido, y todo mi respeto y comprensión sobre todo a la madre y familia del Matador; pero hay que aceptar la voluntad y designios de Dios sin sufrir, aunque el dolor sea grande porque "aunque en ocasiones el dolor es irremediable, el sufrimiento es opcional".

Hubo un momento en el homenaje en la plaza que el cielo se encapotó con nubarrones negros y empezó a chispear, amenazando con que "el festejo se suspendiera por lluvia"; sin embargo, así como una analogía de la tristeza que rondaba el ambiente, así salió el Sol, opaco a las nubes y transformó la tristeza en júbilo y entusiasmo, porque estábamos despidiendo un cuerpo pero recibiendo con honores y palmas a un espíritu inmortal que partía plaza y daba su primer vuelta al ruedo ante el amor, la admiración y la idolatría de su Afición. 

Cuando a un Torero lo mata un Toro se convierte en un Mártir que demuestra con su muerte que los Toros Bravos no son seres indefensos que son torturados impunemente, sino que salen a eso, a matar, y en ocasiones lo logran, como ahora, lo que convierte a "El Pana" en un Mártir y un ídolo inmortal del Toreo".

Para rematar les dejo aquí un poema que escribí sobre "La Muerte", tan temida y tan incomprendida, pero tan natural. Dios sabe cómo, cuándo y por qué sucede; nosotros todavía no; yo sugiero que simplemente confiemos en él y sigamos p´alante.

LA VIDA VA

La vida va, la vida viene,
el mundo no se detiene
unos que nacen
otros que mueren.

Unos se van,
y otros quedamos atrás
entonces nos preguntamos
entonces es que anhelamos.

Que sea verdad
lo de encontrarnos,
más allá del umbral.

Y así poder continuar
el amor
que nos unió
en este espacio terrenal.

Disyuntiva de la existencia
inquietud incierta y eterna
de la conciencia.

Que no conoceremos
hasta traspasar la frontera.

Sin embargo, hay algo
o mucho, que si sabemos.

Sabemos que a quien se fue
jamás lo olvidaremos.

Sabemos que siempre vivirá
a flor de piel, esculpido
en nuestros sentimientos.

Que podremos llorar,
o reír de nuevo
al revivir alguno
de nuestros recuerdos.

Yo creo,
que si algo pudieran decirnos
aquellos, que se van primero.

Seria, que no estemos tristes
por su partida.

Que honremos su memoria,
tal vez con nostalgia,
pero con mucha alegría.

Porque él nos diría:
todo lo que juntos vivimos
no se pierde ni se desperdicia.

Más bien, se inmortaliza
porque aunque mi cuerpo
este ausente.

Mi espíritu, si así lo quieren
podrá estar con ustedes
siempre presente.

Y guiarlos
a seguir descubriendo
lo que es la vida.

Así que no lloren más
si algún buen ejemplo les pude dar
si algo importante les pude enseñar.

Páguenme transmitiéndoselo
a alguien más.

Así, mi semilla vivirá en ustedes
y me podrán ir plantando
a su alrededor,
y con quienes más los quieren.

Mientras tanto, confiemos en Dios
y aprendamos juntos a comprender
lo que es la muerte.

Que donde yo estoy no es un final
sino simplemente
un volver a empezar.


Jorge de Jesús Glison
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