Segunda-feira de Páscoa bate à porta) Sousel, sua tradição, sua ermida e praça de toiros

TRADIÇÕES PASCAIS EM SOUSEL
Sabia que… o feriado municipal do concelho nem sempre se celebrou na segunda-feira após a Páscoa?

Atualmente, o feriado municipal de Sousel celebra-se na segunda-feira de Páscoa. No entanto, a data original para a fixação deste feriado foi o dia 15 de agosto. A decisão foi tomada um ano antes de se considerar o mesmo dia feriado nacional, no qual se celebra a Assunção de Nossa Senhora.
Para fazer face a esta sobreposição, a Câmara Municipal de Sousel decidiu eleger um outro dia, mais de acordo com a tradição local. A escolha acabou por recair numa data importante para o concelho, na qual se celebra todos os anos uma romaria em honra de Nossa Senhora do Carmo da Serra de São Miguel. A proposta foi aprovada e a data mantém-se até aos dias de hoje.
Lunes de Pascua es día grande en Sousel. 
Como también lo son luego las fiestas de San Miguel, también en Sousel.
Como buen pueblo del Alentejo, Sousel está en un cerro, tiene iglesias blancas y cafés donde por medio menos de euro entonas el cuerpo con una bica de calidad. 
El municipio tuvo 10.000 habitantes en 1960. Hoy son muchos menos. 
Entramos en el puesto de turismo. Daniel es el encargado. Está a punto de volver a la camioneta para organizar una visita guiada. Nos hemos acercado a Sousel para conocer su plaza de toros, que según algunos nativos, vendría a ser la más antigua de Portugal... (¿más que la de Abiul?). Daniel indica el camino. Está a unos cinco kilómetros del pueblo. En otro cerro está, junto a la Pousada y la ermita del Carmen. La carretera hacia la plaza es estrecha. En la plaza de toros del cerro solo se celebra una corrida al año, el Lunes de Pascua, coincidiendo con la romería de la Virgen. 

Esta mañana de nuestra visita, esta vez en otoño y festejos de San Miguel, lo que se celebra en el cerro es una carrera de 'carrinhas', esos carritos de madera con rodamientos tan populares hace años en los pueblos extremeños con cuestas. Aunque sea un rallie humilde, parece el de San Remo por la cantidad de gente, de policías, de coches... Pero arriba, en la cima del cerro, donde la plaza de toros y la ermita, a 50 metros la una de la otra, se complementan de azul y blanco, todo es tranquilidad. 
La plaza está cerrada, pero Adelaida y su hija, la 'doutora' Teresa, dos turistas que descansan en la Pousada, tienen la llave y nos la enseñan. Es linda, sencilla, rural, blanquísima y está muy cuidada. Desde sus asientos más elevados se divisa medio Alentejo: una sucesión ondulada de campos de olivos y alcornoques que acaba en el infinito. 
Está datada esta plaza en 1727, año de construcción de la capilla, aunque fue remodelada en 1758 y hay referencias fidedignas de corridas celebradas el año 1760 en este coso de unas 1.400 localidades. 
La histórica plaza de toros de Sousel es la perla del mundo taurino alentejano. En esta región se centra mucha actividad de toreros y rejoneadores y pastan las mejores ganaderías. 
De las 70 plazas de toros que existian en Portugal, más de la mitad, 36, estaban en el Alentejo. Algunas de las plazas de toros más antiguas de Portugal estaban muy cerca de la frontera con Extremadura: Arronches (1894), a un paso de La Codosera; Assumar (1861), no lejos de Campo Maior y Badajoz, o Santa Eulália (1895), muy próxima a Elvas. 

La fiesta de toros más antigua celebrada en Portugal de la que se tiene constancia data de 1258 y se sabe que en 1578 el rey Don Sebastián ordenó edificar una plaza de toros en Xábregas (Lisboa). 
La plaza de Campo Pequeno en Lisboa, la que fue más popular, y quizás la más importante del país, se levantó en 1892. En Lisboa han desaparecido nueve plazas de toros y en Oporto, 13. 
Estos datos, recogidos de un trabajo de Rafael Salinas Calado, «Praças de toiros portuguesas», publicado en 2003 en el periódico «Notícias de Sousel», se complementan con la noticia de otras plazas de toros lusas hoy desaparecidas en Covilhâ, Sintra, Almada, Coimbra o Viseu. 

En Extremadura (España), donde hay casi tantas plazas de toros como en todo Portugal (57), la más antigua es la de Puebla de Sancho Pérez, que dataría del siglo XIV y, al igual que la de Sousel, es del tipo ermita con coso taurino al lado. La plaza de Puebla es de tercera categoría, tiene un aforo de 2.000 localidades y su planta es rectangular. La segunda plaza más antigua de la región sería la de La Parra, del siglo XVI, situada también en el ala de una ermita, la de San Juan. El problema es que estos santuarios con coso no son considerados propiamente plazas de toros por los expertos, aunque la verdad es que en ellos se siguen celebrando festejos. 
Más canónicas parecen otras plazas de toros de Extremadura como las de Fuente del Maestre (del año 1828 y con 2.500 localidades), Almendralejo (1843 y 4.000), Zafra (1844 y 5.000) o Cáceres (1846 y 8.000), que en su momento fue considerada superior por los toreros, como reza una copla popular cacereña: «Cuando vino el Chiclaneto / a reconocer la plaza / le dijo a su compañero: / Esta es la mejor de España». 

En 1859 se inauguraba la plaza de Barcarrota en el patio de armas del castillo de las Siete Torres (5.000 plazas de aforo) y después se levantarían las de Olivenza (1860 y 5.600), Jerez de los Caballeros (1862 y 5.000) y Plasencia (1882 y 7.000). También es histórica la de Alburquerque, de finales del XIX, con 4.500 localidades, mientras que entre las modernas destaca la de Badajoz, con 13.004 asientos, inaugurada en 1967. 
Oficialmente, se considera la plaza de Béjar, situada en el alto del Castañar, también cercana a un santuario, como la más antigua de España. Fue en 1711 cuando se celebraron en ella los primeros lances taurinos. Se trata de un polígono exento con coso circular. En 1718 aparece la de Campofrío (Huelva), a un paso de Aracena, una diminuta plaza que curiosamente tiene más localidades (1.500) que habitantes el pueblo (772). Estas dos plazas de toros junto con las de Tarazona (1792), Santa Cruz de Mudela (1641), Almadén (1765), que alberga, además, hospedería, mesón, oficina de turismo y dos museos, y Aranjuez (1796) conforman la Unión de Plazas Históricas de España. A ellas se unirá la de Zaragoza (1764) y también se consideran históricas las dieciochescas, circulares y clásicas de La Maestranza sevillana (1761) y Ronda (1784). 
Sea como fuere, llama la atención que El País que Nunca se Acaba tampoco tenga límites en la arquitectura de la tauromaquia. Así, Extremadura se convierte en el epicentro de las plazas históricas más antiguas de la Península, con Puebla de Sancho Pérez y La Parra como ejes centrales, pero rodeada por antiguas plazas situadas a un paso de los límites de la región: Campofrío al sur, Almadén al sureste, Santa Cruz de Mudela al este, Béjar y Miranda del Castañar al norte y Sousel al oeste. 

Pero descendemos ya del cerro de San Miguel, en Sousel, buscando una mesa para comer. En el "restaurante Sr. Migas", mientras el propio Señor Migas nos sirve un ensopado de borrego, reparamos en un cartel que demuestra que una cosa es la plaza y otra el lance de toros, que en Portugal es menos trágico, más puramente festivo que en España: un cartel anuncia una corrida nocturna en Alpalhao, a un paso de Valencia de Alcántara: los diestros torearán y María Albertina de Estremoz cantará fados."

-------
tribuna da tauromaquia 
(Texto publicado hace 15 años en el diario HOY, de Badajoz. Transcrito, adaptado, actualizado y complementado por la Redacción de la TRIBUNA da TAUROMAQUIA)
Fotografia : Municipio de SOUSEL
Recuerde : imágenes a mayor tamaño si hace click sobre ellas).
-------

Artículo Anterior Artículo Siguiente