Comenzó Moita sin lleno... resultó aseada la "corrida de 6 cavaleiros" y de 5 pegas al primer intento

Cortesías en la primera corrida de la Feira da Moita 2022.                                             Foto : Luis Vidigal

Moita do Ribatejo. tribuna da tauromaquia by Néstor Segura.

Comenzó, con una corrida de 6 cavaleiros, la Feira da Moita. Dos tercios de plaza cubiertos por el público en esta que sería la primera corrida de la recompuesta feria, una vez que la tempestad "Danielle" a ello obligó. Buen ambiente pese a que este año la lluvia ha descompuesto el tono festivo que alrededor de estas corridas de Moita siempre se suscita en esta población de la margem Sul del estuario del Tejo.

El maestro impartió su lección...

Toros de buen aspecto y poco contenido, o problemáticos, los de Passanha Sobral que se jugaron esta noche del jueves en la plaza Daniel do Nascimento.
El primero de los toros pesaba 510 kilos y correspondió a António Ribeiro Telles que exhibió el mucho oficio y magisterio que le caracteriza. 3 ferros cumpridos, incluso gustándose en el que cerraba la serie inicial de su faena. Ya en las banderillas, António buscó en todo momento asegurar las buenas ejecuciones, sin concesiones cara a la galería, certificando el toreo clásico que le caracteriza y que el público supo agradecer.
Los forcados del Aposento da Moita hicieron frente con gran valentía y enorme oficio a los seis toros de esta noche, algunos de los cuales no fueron fáciles para los hombres de la chaqueta de ramagens
Sin dudar un momento, certero y seguro, el cabo Leonardo Matías -que brindó al inolvidable ex-forcado Nuno "Mata"- echó mano de la córnea del Passanha Sobral y aseguró su pega al primer intento con la colaboración de los otros 7 elementos de su grupo.

Gilberto Filipe es todo un ejemplo... 

Gilberto Filipe, además de bicampeón del Mundo de Equitación de Trabajo, es -como saben- un estupendo torero a caballo. Pero cuando vas a una corrida de 6, con solo un toro enfrente, a poco que no tengas suerte, puedes salir disgustado... especialmente porque no tienes un segundo toro para enmendar después la plana. Y eso es lo que pasó. 
Mientras que el toro que tocó en suerte a António Ribeiro Telles era potable, el que correspondió a Gilberto Filipe fue un puñetero, parado, manso... creando notables dificultades al cavaleiro, que vio complicada su labor en los cumpridos con un toro atravesado... No era un toro para el lucimiento y únicamente, con ímprobos esfuerzos, solo para intentar una labor aseada. Y eso es lo que en banderillas hizo Gilberto Filipe, a quien el público supo reconocer su esfuerzo, por tratar de entretener al respetable con un toro que no tenía condición para mayores cosas, sino para cabrear al cavaleiro, quien con notable paciencia fue llevando el agua a su molino, cerrando con un vistoso violín.
El señor director de corrida sacó el pañuelito -¡tienen una facilidad estos directores de corrida en Portugal para autorizar vueltas al ruedo que ni se imaginan ustedes si no frecuentan las corridas de toros lusitanas!-. Pero hete aquí que dimos con un torero a caballo de verdad, con sentido de la autocrítica, con vergüenza para no aprovecharse de nada... Gilberto Filipe entendía que aquello no había estado al nivel que merece una vuelta al ruedo y cortesmente agradeció al director de corrida su obsequio, saludó al público e hizo lo que tenía que hacer y que... desgraciadamente, otros colegas no hacen en circunstancias similares. 
Por eso sería muy importante que sean los directores de corrida los que, en vez de dar café para todos, se mojen, aunque algún día les abronque algún público, y saquen el pañuelo para dar vuelta al ruedo solamente cuando una faena lo merece. Que no tenga que ser el torero el que renuncie a ella, en un ejercicio de responsabilidad -que cabe agradecer- en favor de la propia buena salud de la Fiesta de los Toros, donde no todo puede ni debe ser igual...
El toro de 515 kilos de Passanha Sobral fue pegado tras notable dureza inicial finalmente al segundo intento por el forcado Tiago Valérios y demás integrantes del elenco de 8 forcados del Aposento da Moita dispuestos para esta pega. El forcado tuvo también el gesto de decir que no a la vuelta con la que le obsequiaba el director de corrida, limitándose a saludar desde el tercio, como correspondía al caso. Bien por Gilberto Filipe, bien también por Tiago Valérios.

"Mourinha" sigue a gran nivel...

Para "Mourinha" fue el tercer toro de la noche. Un ejemplar de Passanha Sobral que daría en báscula 505 kilos y que resultó ser un toro que vino muy bien al torero para instrumentar su variado repertorio. Con este astado que tenía movilidad y se dejaba, João Moura Jr. estaría bien, luciéndose ya de salida con su particular y vistosa "gayola", completada con cumpridos y curtos de buena nota y colocación, con cites muy llamativos y final con un ferro de palmito muy aplaudido.
Bien estuvo el cavaleiro y bien el forcado João Freitas, que pegaría al primer intento, con el resto del grupo coheso y rápido detrás.

João R. Telles Jr. e "Ilusionista", un dúo excepcional...

El cuarto toro de la noche estaba en los 500 kilos. João Ribeiro Telles Jr. controló al astado de Passanha Sobral desde el primer instante, parándolo y asegurando en todo momento la buena ejecución de los ferros cumpridos. En banderillas, la faena de João fue de menos a más, para acabar en una cierta apoteósis, a lomos del famoso caballo "Ilusionista". Muy aplaudido, merecidamente, Ribeiro Telles Jr., en la plaza que regenta su apoderado.
Siguiendo la buena tónica de los Forcados do Aposento da Moita en esta noche de pegar en solitario, sería Diogo Gomicho quien acabaría pegando al primer intento con la ayuda efectiva de sus compañeros.

Oficio y soltura en el toreo de Salgueiro da Costa

El toro más gordo del encierro de Passanha Sobral en la plaza de Moita sería el quinto de la noche, cercano a los 550 kilos. De presencia y presentación, podría decirse que sería el que más imponía, de todos los que salieron por la puerta de toriles, ya realmente clase y calidad era otra cosa. Correspondió a Salgueiro da Costa quien se mostró rodado, con oficio y soltura, instrumentando una faena interesante, cuidando las suertes y denotando un buen momento de forma en todo instante.
Cosme Lopes sería el forcado de caras en la penúltima pega de la noche, concretada también al primer intento, en una actuación global francamente buena de los forcados del Aposento da Moita.

Toreo encimista de Paco Velázquez...

Muy encimista se mostró Paco Velázquez en su faena al último toro de la noche, que resultó ser el menos pesado de todos : 470 kilos. Un toro que claramente se dejaba; colaborador puesto que permitió a Velázquez hacer lo que pretendía sin mayores problemas en la faena; el torero a caballo no dudó en aprovechar el material de que disponía y acabó luciéndose en diversos momentos, acortando al máximo las distancias y provocando así una emoción que el toro, de por si, no transmitía; pero el cavaleiro sí... lo que es de agradecer y valorar.
André Silva, en una noche notable e importante de los forcados del Aposento da Moita, pegó a la primera este último toro, poniendo así broche especial a un global muy positivo de los forcados locales que mostraron, como es habitual, enormes ganas de agradar, más en la plaza de su tierra.

Un minuto de silencio se guardó en recuerdo del forcado Fernando Quintela.   Foto : Dila Palmeirim


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