Lisboa) Morante de la Puebla es un tío muy grande... y Francisco Palha está hecho un gran cavaleiro

18-08-2022 : Campo Pequeno cumplió 130 años. (Foto de Víctor Borges da Costa)





Lisboa. Néstor Segura, tribuna da tauromaquia.

Morante de la Puebla es un tío muy grande. Lo sabemos hace mucho tiempo. Y lo que el hace por la Tauromaquia tiene enorme mérito. Porque no es solo lo que se ve sobre los ruedos, es también lo que por detrás hace y no va por ahí presumiendo de ello. Tendrían algunos otros toreros (de a pie y a caballo) que tomar ejemplo. Ejemplo del que es maestro dentro y fuera de los ruedos, José Antonio Morante de la Puebla.

Morante era consciente del papel que le tocaba jugar en Lisboa en esta noche de los 130 años de este bellísimo edificio -ahora plaza de toros, pero menos- llamado "Campo Pequeno". El torero pidió al empresario Pombeiro que no regatease esfuerzos con los toros. Pombeiro trajo a Campo Pequeno este jueves, cuatro toros de Núñez del Cuvillo, dos para ser lidiados y dos para ser sobreros, por si acaso se inutilizaban los dos "titulares". Pero 24 horas atrás, Morante le dijo a Pombeiro : lleve un toro más de sobrero, 3, no vaya a ser el demonio que el gafe nos persiga... Pombeiro hizo caso al torero y embarcó para el "Campo Pequeno" un toro de la ganadería de Manuel Veiga... 3 sobreros para dos toros que se iban a torear a pié. Morante no quería fallar, no quería que un contratiempo en forma de toros inútiles le dejase sin materia prima para construir su obra artística... Quede constancia de eso, algo que solamente un tipo comprometido al cien por cien protagoniza...

Fue así que Morante de la Puebla salió en su primer toro decidido a no dejar para después lo de alcanzar el éxito. Desde que desplegó el capote hasta que dio el último muletazo a su primero de la noche, Morante estuvo en maestro, con estilo y garbo, con repertorio escogido y brillante ejecución. Tuvo el sensible detalle de brindar ese toro al empresario Luis Miguel Pombeiro, quien se mostró visiblemente emocionado por el gesto de un torero (que ya antes, a la hora de la contratación, había tenido otro gesto muy especial que -por off the récord- no debemos desvelar). Y es que Morante es mucho Morante...

El público que en más de tres cuartos poblaba las bancadas del Campo Pequeno este jueves, enseguida se dio cuenta de que Morante de la Puebla no estaba allí para aliviarse y resolver el trámite. Si con el capote estuvo brillante, magnífico estuvo con la muleta ante un toro de Núñez del Cuvillo, de 518 kilos, que no se puede decir que no se sumase a la fiesta de los 130 anos de esta colosal plaza de toros lisboeta. El público, por momentos, en pie... con ovaciones que rubricaron el buen toreo, el perfume a cosa fina que destila Morante cuando desde su toreo lancea a un toro, para después acabar meciéndolo, como fue el caso, en su muleta. Sonó la música, celestial casi, se escucharon olés! desde las gradas, público en pie y clamorosa vuelta al ruedo mucho más que merecida.

El sexto toro, de Núñez del Cuvillo, había dado en la báscula 504 kilos. Pero no fue de la misma calidad que su hermano lidiado en tercer lugar de esta corrida mixta. Tal vez por ello, Morante enseguida vio que con el capote no merecía la pena intentarlo gran cosa... por lo que ordenó a sus banderilleros para que -en lo posible- lo ahormasen, de modo que el pudiese intentar al menos la faena de muleta. Sabio planteamiento del maestro que permitió a este inventarse un tercio de muleta donde con calma, cierta técnica y algunos detalles de su elegancia en el manejo de la franela... acabó por hacer que la música arrancase subrayando el espíritu de entrega, no exenta de indudable calidad por momentos mostrada, a cargo de un torero ya veterano, que está en plenitud y que acabó por meterse también al público de Lisboa en el bolsillo. Nuevamente muy aplaudido y premiado al final con una celebrada vuelta al ruedo del Campo Pequeno.

El cavaleiro Marcos Bastinhas actuó en primer y en cuarto lugar esta noche. Primero enfrentó un toro de 568 kilos de la ganadería de Canas Vigouroux, que resultó un oponente que no le reía las gracias al torero a caballo. Este, aunque había brindado al público, al que quiso encandilar recibiendo al astado a porta gayola, acabaría por admitir que aquel morlaco iba a dar poca emoción a la faena, no tenía clase, no tenía condición... se adornó e incluso arriesgó el cavaleiro para tratar de conectar con el público; labor aseadita pero nada más. El toro de Canas acabaría dando la murga a los Forcados de Santarém, de modo que el forcado de caras, Salvador Ribeiro, solo logró consumar la pega al tercer intento.

626 kilos, también de Canas Vigouroux, tenía el cuarto toro de la noche, al que Bastinhas pudo sacar más partido que a su primero. Construyó una faena agradable, culminada con el par de banderillas a dos manos, marca de la casa. El público agradeció a Bastinhas su voluntad evidente por agradar frente a un toro que tampoco era nada del otro mundo, pero que al menos se dejó... como se dice en el argot taurino. Frente a este toro, los forcados de Santarém lograrían la pega pero al tercer intento, por medio del forcado Francisco Graciosa.

El segundo en intervenir en esta noche de los 130 años del Campo Pequeno fue el cavaleiro Francisco Palha, que llegaba este jueves a Lisboa, tras triunfar la semana pasada en Madrid. Palha atraviesa un excelente momento de forma, producto de lo mucho que ha madurado y de lo bien que diseña su toreo, que comienza a tener tintes muy personales -y no por ello exentos de brillantez-. Confirmó Palha en este su primer toro de esta noche lo bien que anda... El toro de Canas Vigouroux -de 550 kilos- también se dejó y Francisco no desaprovechó la ocasión, para algo iba con la lección bien aprendida : "sorte de gaiola" para abrir boca, excelente sentido de la lidia, también de la brega a caballo, un completo mix de singulares destellos que dejó en los entendidos el convencimiento de que este torero a caballo es muy de tener en cuenta. Cuidadoso en las preparaciones, notable en los momentos de la reunión y adecuado en lo que suele denominarse el remate de la suerte. El director de corrida mandó a la Banda do Samouco tocar ya prontito, en la primera banderilla, y el buen ambiente reinante se instaló ya en la plaza. Fue Pedro Coelho dos Reis, el popular "Pipas", del grupo de Aposento da Chamusca, el forcado de caras para solamente consumar la pega al cuarto intento...

Un toro de 604 kilos, también de Canas Vigouroux, fue el quinto de la noche, lidiado también por Francisco Palha, que volvió a mostrarse importante en su toreo nunca exento de frontalidad y verdad. Insistió con la "sorte de gaiola" para comenzar, enceló bien al toro a la salida y partió para una faena interesante tras colocar un segundo "cumprido" de modo correcto. Con las farpas estuvo otra vez torero, recreando momentos de interés a la hora de reunir y clavar, culminando una actuación notable que no debería pasar desapercibida por parte de los que más superficialmente acuden a las corridas de toros. Francisco es un torero llamado a triunfar y seguir siendo importante en los años venideros. Lo veremos si Dios quiere... Este toro de 608 kilos fue pegado muy bien y al primer intento por João Saravia, integrante de los Forcados del Aposento da Chamusca.                                                       

Imagen de Víctor Borges da Costa, del club de amigos de la 
tribuna da tauromaquia


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