Vila Franca recuperó el esplendor) El triunfo de una organización seria -como Tauroleve-, el triunfo de Ricardo Levesinho

Ricardo Levesinho, a la izquierda, con su padre y su hermano, en una foto que guarda en su álbum familiar, hecha en su día por el inolvidable fotógrafo Emilio (q.e.p.d.)

Levesinho, Ricardo; quienes en su empresa Tauroleve le ayudan; su padre, su hermano también volcados, merecen este día después en que recuperaron para Vila Franca de Xira la gloria, el reconocimiento expreso y más que merecido. 

Hicieron un gran cartel, de los que ya no se estilan; tuvieron el contratiempo a muy última hora de la baja por enfermedad de Ferrera e hicieron lo imposible por llevar a Vila Franca un sustituto de primerísima línea. Y... ese esfuerzo, esa apuesta, ese no andar con miramientos y apostar por recuperar al 100% el esplendor de la "Palha Blanco" en un domingo de "Colete Encarnado", tuvo la merecida recompensa : llena la plaza, muy poco papel, casi nada, quedó por vender...

Luego, la corrida salió buena, no le demos vueltas. Todos los toros no podían ser excelentes, sino sería para hacer un monumento conmemorativo... pero en general, el ganado sirvió para que el espectáculo cristalizase. Los dos toreros de a caballo mostraron por qué ahora mismo están en lo más alto en Portugal. Y los dos toreros de a pie alcanzaron dos faenas para el recuerdo, excelentes...

Ricardo Levesinho ganó su apuesta por devolver a Vila Franca el esplendor de antaño. La plaza presentó un ambiente y un aspecto formidables, probándose que cuando un cartel está bien rematado, cuando un cartel es redondo... el público responde. Hacen falta, obviamente, más apuestas de este tipo en la Tauromaquia portuguesa, donde la corrida mixta, con cavaleiros, matadores y forcados siempre será fórmula adecuada, claro está... si en el cartel los que lo integren no son perico de los palotes y sus amigos.