In "Del Toro al Infinito" ) 

UN FOTOGRAFO, EL VENEZOLANO 

MÁS POPULAR EN LA TAUROMAQUIA: GOLFREDO ROJAS


"...Más allá de los toreros, matadores de toros y novilleros, de los ganaderos, periodistas y empresarios, no vemos otro venezolano con tanta presencia en los diversos, diferentes y distintos escenarios de los toros como éste gocho trotamundos de la cámara fotográfica, embajador de lo más sano y menos comprometido de la afición venezolana..."

Golfredo Rojas

UN FOTOGRAFO, EL VENEZOLANO MÁS POPULAR EN LA TAUROMAQUIA

Víctor José López EL VITO
A LOS TOROS / Caracas, Julio 2022

¿Cuál cree usted, amable lector, será el venezolano más conocido en el mundo de la Tauromaquia Universal?

Según nuestra experiencia, por lo visto y comentado, no tenemos duda alguna en estos momentos de constricción, debe ser un fotógrafo: Golfredo Rojas.

Más allá de los toreros, matadores de toros y novilleros, de los ganaderos, periodistas y empresarios, no vemos otro venezolano con tanta presencia en los diversos, diferentes y distintos escenarios de los toros como éste gocho trotamundos de la cámara fotográfica, embajador de lo más sano y menos comprometido de la afición venezolana.

Golfredo ha cubierto con la fotografía la fiesta de los toros, desde hará cosa de 40 años. Presente en eventos importantes en las ocho naciones taurinas donde la tauromaquia es parte intrínseca a la cultura a los pueblos que integran la fiesta española de los toros, de la misma forma que se integró el castellano como idioma.

Golfredo se inició temprano en el mundo taurino penetrando por una rendija, siendo apenas un párvulo que se iniciaba con las cartillas del abecedario y emborronando pizarrones en el barrio La Parroquia a las corridas que organizaba su abuelo, José María Marquina, los días patronales conmemorado con festejos taurinos la celebración en el vecindario, que más tarde y en el correr del tiempo, se convertiría en un populoso barrio, importante política la histórica ciudad universitaria.

Fruto de las raíces del pueblo y de esfuerzo de la nación que crece en la sierra andina de Venezuela.

Inició Golfredo Rojas la ruta como ayudante de su abuelo quien le sembró su vocacional entusiasmo desde el interior de la fiesta. Hablaba el abuelo de las cosas de los toreros. Echaba cuentos, mientras apuraba un buen trago de mistela inspirándose para referirse a la fantasía en la que convertían la tauromaquia aquellos espadas criollos, hombre de pueblo, que cruzaban montes de la sierra andina.

Golfredo se unió al grupo. No lo hizo como torero, tampoco como periodista. Lo hizo desde el primer día como fotógrafo, por insinuación de Ángel Luis Omaña y de Santiago Duarte, el hijo del famoso Papa Duarte director del semanario Toros y Deportes. Aunque le invitaron a escribir, como ellos lo hacían, prefirió el lente y la cámara.

En 1977, cuando la temperatura de la fiebre taurina sube en GolfredoCurro Girón Celestino Correa lideraban el escalafón de la temporada como defensores de la torería criolla ante el mexicano Manolo Martínez, los españoles PaquirriEl Capea Manzanares que completaban los carteles de importancia aquella temporada nacional.

Mérida, su Feria del Sol, entonces de muy importante e influencia en Golfredo, su Feria del Sol con César Faraco y Bernardo Valencia como líderes criollos de la baraja nacional.

Aquellos años creció la afición en el ánimo de Golfredo. En enero de 1982, se estrenó como fotógrafo taurino en Maracay. Fue ante una corrida de Los Aránguez que enfrentó en el cartel a Morenito de Maracay con Tomás Campuzano y el debutante Víctor Mendes.

Golfredo no tenía laboratorio. Recurría a “Pimienta”, su colega, para revelar en blanco y negro. “Pimienta”, tenía un negocio de fotografía en Puerto Cabello y fue “Pimienta” fue quien le prestó la cámara de fotografía. Además de instruirlo en el manejo de la cámara lo hizo en los primeros pasos del revelado en blanco y negro y papel.

Golfredo pasó toda la noche y parte de la madrugada trabajando las fotos que hizo de su primera corrida de toros. Muy temprano se encontró en el Hotel Maracay con Luis Álvarez, apoderado de José Nelo. Conoció al célebre personaje por recomendación de Joe Díaz, el fotógrafo de la cámara sin rollo.

Golfredo ilusionado le mostró a Luis Álvarez su trabajo: 15 fotos. Luis rechazó 14, pero le dijo: “De esta quiero dos docenas”.

No sabía cuánto se cobraba, y Joe Díaz desahogado le recomendó “Mira vale, cóbrale 300 bolívares por docena”.

El apoderado, entusiasmado con una foto en particular, le encargó dos docenas de la foto “… que Morenito no tiene”. Le dio Luis a Golfredo 600 bolívares que Golfredo no había visto juntos en su vida.

Más tarde ocurrió algo parecido con Ortega Cano. Fue producto de la colocación, en el Nuevo Circo. Es la célebre foto de Ortega Cano en un célebre desplante mordiéndole la punta de un pitón a un toro. Aquella foto le dio mucha fama y la vuelta al mundo, según Ortega Cano, a nuestro entrevistado. Engordó su capital y, en especial, proyectó su ambición profesional animado por mozos de espadas se animó viajar a Colombia, a la Feria de Cañaveralejo en Cali.

En Cali fue amparado por un gran personaje de la fiesta, el periodista Curro Fetén gracias al que se le abrieron las puertas de las empresas colombianas para el tema de la acreditación. Curro Fetén Joselillo de Colombia primero, más tarde Jaime Arango cubriendo toda la temporada hispano neogranadina que entonces era muy importante.

De Colombia se atrevió, más tarde, cubrir las temporadas en Acho e Iñaquitos, el Perú Ecuador donde aumentó la lista clientelar y la libreta de amistades. Aquello, su amistad con colegas españoles, mozos de espadas le animó pegar el salto y cruzar el Atlántico para de una vez cubrir la temporada española.

Llegó a Sevilla y por su cuenta se registró en una posada en la Calle de Sierpes. Apenas dejó el equipaje apareció a mitad de calle su amigo El Bahía, célebre “reventa” que había conocido en sus viajes a Colombia. El Bahía le preguntó dónde se hospedaba y cuánto pagaba. Le dijo que 60 euros la noche. Encolerizado El Bahía o tomó por el brazo a Golfredo y lo llevó a la pensión. El resultado fue que se redujo a 30 euros la pensión y, además, y le regaló boletos para los toros en la Maestranza.

Años más tarde siendo Manolo Chopera empresario de Las Ventas, logró Golfredo le acreditaran donde se colocaban algunos fotógrafos: a mitad del tendido. Chopera, vigilante, se sorprendió al verle en barrera. Barrera del Tendido 10, en Las Ventas, muy cerca a los grandes y entendidos aficionados. Tal vez demasiado cerca del Tendido 9 donde entonces se colocaba la tropa de Navalón para en claque expresar en alta voz las consignas del periodista.

Había Golfredo conseguido sentarse en tan privilegiada barrera, que costaba 500 euros. Manolo Chopera sabía que su amigo venezolano le mintió cuando le preguntó dónde y a quien le había comprado la entrada. Chopera sabía que nuestro amigo no tenía como darse ese gusto. Don Manuel no se tragaba lo que le dijo Golfredo.

Don Manuel“es que hemos hecho buenos amigos entre los acomodadores…”

Chopera, generoso con el venezolano, le dio un pase abierto de barrera en el Tendido 10 de Las Ventas.

CanoJesús, Moratalla, entre los mejores lentes taurinos de la historia, hicieron de maestros de Golfredo cubriendo festejos viajó a Francia, fue a Nimes acreditado por Simón Casas, entró por la puerta grande del Coliseo.

En Bilbao, Canito lo reprendió. Lo hizo con mucho cariño regañándole: “¿Eres acaso en que firma las fotos con una “G”? …Pues nos has arruinado la vida. Ahora debo revelar la mitad de las fotos a color, y las otras en banco y negro.

Es que Golfredo Rojas fue el introductor de la fotografía a color en la fiesta de los toros.

Hubo temporadas en las que Golfredo Rojas ha trabajado como fotógrafo en un año en todas las naciones taurinas del orbe, además de los Estados Unidos: Francia, Portugal, España, México,Perú, Ecuador y Colombia donde aquel párvulo de La Parroquia es recibido por sus amigos sembrados por el mundo como si estuviera en su propia casa.

Aprovechamos para preguntarle que, habiendo visitado tantas plazas y tantos países, cual de todas han sido sus plazas preferidas.

- La plaza, la Maestranza de Sevilla en España y Manizales en América.

La tarde más completa: La tarde de José Tomás en Nimes.

Toreros favoritos: Enrique Ponce, Morantes de la Puebla, Manzanares padre y en un rango especial el maestro Antoñete, como persona y como torero.

No cree Golfredo Rojas que triunfen en Venezuela los antitaurinos, “han cogido cancha porque están unidos y encuentran los medios abiertos para sus campañas… La respuesta y defensa está en la unión. Taurinos, hombres y mujeres, deben luchar por la libertad. Creo en Maracay, también en que el Nuevo Circo se recuperará, lo mismo que la Monumental de Valencia. Todo si somos capaces de unirnos, pararnos de frente y pelear por lo que nos pertenece.”

Lo anterior responde paciente lector, a la pregunta “¿Cuál es el venezolano más conocido por los aficionados a los toros en el mundo de la Tauromaquia Universal?”

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