Rui Salvador, primer cavaleiro-rejoneador que indulta un toro "Pablo Romero"

Imagen de "Partido de Resina" : estampa tradicional de un "Pablo Romero"

La reaparición del cavaleiro portugués Rui Salvador en la plaza de toros de Montemor, no debe pasar desapercibida. Primero porque se le vio con ganas, en forma, dispuesto -como siempre- a darlo todo y completando una buena actuación (fue contratado así de inmediato para actuar el 31 de julio en Lavre, proximidades precisamente de Montemor-o-Novo). Y segundo, porque acabó con su lidia adecuada y que sirvió para mostrar la grandeza del morlaco que tenía enfrente, indultando un toro de Partido de Resina (antes Pablo Romero). La noticia está, también, en que Rui Salvador es el primer cavaleiro-rejoneador en la historia que indulta un "Pablo Romero"...

Aconteceu este domingo, em Montemor-O-Novo.
Rui Salvador é o primeiro Cavaleiro de Alternativa a indultar um toiro da Ganaderia Partido de Resina (Pablo Romero desde 1888).
O número 2, com 580 kilos de apresentação e trapio irrepreensíveis, já se encontra na su finca de origem, nas proximidades de Doñana, não longe de Sevilha.

En el corazón de Doñana, referente internacional de la naturaleza, goza de libertad el que algunos dicen es el toro por excelencia, el toro de Partido de Resina.
Desde el año 1888, se conserva inalterable el toro de PARTIDO DE RESINA (antes Pablo Romero). Un espectáculo sensorial incomparable.
Bajos, fuertes, cárdenos en toda su gama, guapos y astifinos, con trapío; conforman la maravilla de poder observar en nuestros días, una de las pocas experiencias vivas que sigue intacta desde 1888. 
El hábitat de esta legendaria ganadería es, junto con Doñana, el único paraje virgen de su comarca, bien comunicado y a poco más de media hora de Sevilla, de Matalascañas y el Rocío, en zona que se presume éste como lugar turístico de referencia en Andalucía.

João Pedro Silva; bandarilheiro da quadrilha do cavaleiro Rui Salvador : "O toiro dentro do grande que era, foi um animal fino de cabos e de expressão nobre. No capote teve ritmo, temperamento e foi sempre até o final; para o cavaleiro foi o mais claro e nobre da corrida. Rui Salvador o entendeu muito bem, lhe deu seus tempos e depois de uma lidia adequada até disfrutou a torear o animal. Apesar de ter virtudes o toiro, tinha que fazer-lhe as coisas muito bem, porque de não ser assim o toiro mostrava tendencia a desordenarse. Gostei do fundo de casta que tirou o animal em todo momento..."