El escandaloso asunto de las plazas de Vila Nova da Barquinha y Alcácer do Sal exige explicaciones

Con el lío por medio de los antitaurinos acosando a los promotores de los espectáculos taurinos anunciados para este mes de junio en la plaza de toros situada en Benedita, se nos había quedado atrás el caso de las plazas de toros de Vila Nova da Barquinha y Alcácer do Sal, ambas arrendadas esta temporada a la empresa de José Gonçalves ("Costume Genuino", creo recordar).

Para Barquinha estaba anunciada desde hace tiempo, con cartelería en la calle y venta de billetes en marcha, una corrida de toros, de interesante cartel, corrida tradicional en esta época del año, inserta en las celebraciones de la localidad ribereña del Tejo, en honor a Santo António... Cartel en la calle -de diseño más bien ramplón y anticuado, por cierto- y taquillas en marcha, con publicación de los precios con todo detalle... 

Justamente en la noche de Santo António se corrió la especie...

---La corrida del día 17 no se va a dar...

---¡Pero si están los carteles en la calle y las entradas a la venta!

---No se va a dar...

Esto se comentaba en medios taurinos de A Barquinha. 

Horas después, la Asociación de empresarios taurinos portugueses entraba en escena y... por su cuenta, a continuación, largaba un confuso y chapucero comunicado, en donde -ella- anunciaba que no habría corrida en Vila Nova da Barquinha el día 17...

¿Y Gonçalves?. Gonçalves estaba desaparecido. Lo vieron en Benedita, el 12 por la tarde. Y luego ya... missing!. 

Enseguida, muchos kilómetros abajo, en Alcácer do Sal, plaza también gestionada por Gonçalves, comenzó a correrse la especie de que la corrida enmarcada en la próxima Feira da PIMEL se iría, como la de Barquinha, por el desagüe... Pasaron los días y Gonçalves no aparecía por parte alguna : ni para dar cuenta de su "cierre patronal" en Barquinha, ni para explicar si iba a haber corrida o no, por la Pimel, dentro de unos días, en Alcácer.

Mientras tanto, en medios taurinos de A Barquinha había este fin de semana un serio disgusto porque una cosa es que estos dos años atrás -por la Covid- no haya habido "corrida por Santo António"; pero otra es que no haya habido corrida, después de anunciada y con las entradas ya a la venta, porque el empresario habría dado una supuesta espantada, o porque el IGAC no sé qué o no sé cuantos.... Por eso, Gonçalves debe una explicación urgente a los taurinos, pero también y antes que nada al pueblo de Vila Nova da Barquinha que se merece un respeto.

Con Barquinha y su corrida del 17-J que se fue definitivamente por el desagüe, quedaba por aclarar con urgencia si habría corrida de toros en Alcácer el próximo 26-J, ya muy cerca. Una corrida que tenía también su cartel en la calle -otra vez un cartel en su diseño bastante vulgar; parece que el mismo "diseñador" de la otra de A Barquinha, un enamorado de los toros embolados-, el teléfono para reservas de entradas, los lugares de compra de los bilhetes... Todo en marcha, se suponía. Pero también en A Barquinha estaba todo en marcha y... acabó en nada.

Había inquietud por saber qué iba a pasar con la corrida de Alcácer do Sal, dado que Gonçalves día tras día estaba en paradero desconocido e ilocalizable para los muchos que intentaron localizarle...

Todo así hasta que esta tarde de sábado, en su "Farpas Blogue", el periodista taurino Miguel Alvarenga adelantó una solución al supuesto "vacío" de última hora existente en el caso de la plaza de Alcácer, de modo que -refiere Alvarenga- : "Dois empresários tauromáquicos associaram-se e vão assegurar, com o acordo da Santa Casa da Misericórdia, a realização da Corrida da Pimel no próximo dia 26 (domingo) em Alcácer do Sal, depois de José Nuno Gonçalves sair de cena, após o escândalo da Barquinha, onde foi cancelada a corrida que tinha agendada para a noite de ontem por falta de cumprimento dos trâmites legais com a IGAC...". Según Alvarenga, el cartel más o menos se sostiene : "mantêm-se os cavaleiros Marcos Bastinhas e Salgueiro da Costa, os forcados de Montemor e Lisboa e os toiros da ganadaria Mata-o-Demo, mas sai Marco José e entra outro cavaleiro..."

En fin... ahora el pobre Marco José, por aquello de que estaba apoderado por el propio José Gonçalves, parece que va a pagar los platos rotos por el desaparecido...¡Tendría tela que así fuese!. Pero la apariencia hace pensar eso...

Siendo todo esto así, a cualquiera con dos dedos de frente se le ocurrirá pensar en esta situación que el empresario de A Barquinha y Alcácer do Sal tiene la obligación moral de comparecer públicamente y explicar con detalle qué ha pasado... para que la corrida anunciada -y con entradas a la venta- en Vila Nova da Barquinha, desapareciese del mapa. 
Igualmente debería explicar cual es la situación real en Alcácer, si abandona aquella plaza, si le es retirada la confianza por la propiedad de aquel tauródromo... debe explicar lo que pasa a la opinión pública taurina portuguesa. 
E igualmente, la Asociación de Empresarios Taurinos portugueses no puede limitarse a la confusa nota que emitió días pasados que aclara muy poco; debería -desde su conocimiento de los hechos- dar cuenta lo más claro posible de cual es la situación de las plazas de toros de Vila Nova da Barquinha y Alcácer do Sal a día de hoy. En ambas zonas hay miles de aficionados que merecen ser respetados y considerados, cosa que debe hacerse dándoles, tanto por parte de José Gonçalves como por parte de la Asociación empresarial todas las explicaciones necesarias a esta extraña situación que tanto daño hace a la seriedad que la Fiesta necesita.