Cuando a los "antis" hasta les saca de quicio ver a un futbolista famoso con un capote en un campo de fútbol...

El capote de Raúl...

Ahora, tras circular por el Mundo entero fotos de jugadores del Real Madrid mostrándose con un capote y dejándose fotografiar así, en un campo de fútbol, tras ganar la Copa de Europa, o en otras ocasiones algún otro título... se ha desatado una nueva campaña de los antis, los que odian la Tauromaquia -y otras cosas-, enviando al club campeón continental, e-mails exigiendo que se prohiba a los jugadores celebrar un título -por ellos alcanzado- con simbología taurina, como puede ser dar un par de capotazos al aire sobre la hierba de un campo de fútbol, en plena fiesta, donde acaban de ganar una final...

Esta locura en la que están inmersos estos fundamentalistas que pretenden imponer -a la brava- al resto de la Sociedad sus ideas, arremetiendo y persiguiendo a quienes no vayan por los senderos que a ellos se les ocurren imprescindibles, llega, con esta enésima campaña ya al delirio...

Cabe esperar que el Real Madrid no trague por esta maniobra de esta partida de radicales que, ahora la han tomado con los capotes de torear, como la tomarían con una montera, si a uno de los jugadores en celebración en el estadio, le diese por colocársela sobre su cabeza. 

El capote de Sergio Ramos

Se supone que el paso siguiente al delirio este de montarle un pollo a la directiva del Real Madrid (por tolerar a algún jugador que use un capote como parte de su particular celebración de un éxito mundial) será montarle un pollo a los miles y miles de aficionados al fútbol que, en muy diversas ocasiones, durante un partido, para celebrar el dominio o lo bien que juega su equipo, acompasan sus exclamaciones con las evoluciones de la pelota, gritando a coro -constantemente- la tan taurina expresión de ¡Olé!.

Estamos inmersos en un tiempo en donde el respeto a los demás no existe. Aquello de mi libertad llega hasta donde empieza la tuya, se lo pasan estos sujetos por el forro de sus caprichos, tratando de instaurar un estado de cosas basado en determinados y dictatoriales principios, que pisotea tradiciones, manipula, amenaza con campañas de boicot, trata de acojonar a base de presionar a quien, o quienes, movidos por lo políticamente correcto acaban a veces por tragar y claudicar ante esta masa que pretende hacer ver -falsamente- que son mayoría en una sociedad en donde solamente son una parte.

Lo dicho : la última de este delirio del colectivo anti, radical y fundamentalista, es andar perseguiendo a los directivos del Real Madrid para que prohiban a Nacho y compañía dar un par de capotazos al aire y sobre la hierba para celebrar haber ganado una Copa de Europa.

Fanáticos, irrespetuosos, intransigentes... este personal que vocifera por el correo electrónico, o tras la pancarta en una esquina, pretenden que llegue un día en que aquí, en este mundo occidental, se haga solamente lo que ellos digan, como si lo que ellos dicen y exigen fuese la salvación de la Humanidad.

El capote de Nacho... una tradición heredada entre capitanes

"Já tive oportunidade de ler o artigo, e se foi feito à pressa, não se nota! Pois tem tudo, o essencial destes tempos conturbados. Modernos, e não necessariamente evoluídos, onde não temos liberdade para nada! Só "eles" têm para exigir proibir tudo, liberdades unilaterais..." 

(correo recibido de una amable lectora portuguesa de la TRIBUNA da TAUROMAQUIA"