Tarde limeña de emoción y una sola oreja en la presentación de la ganadería Parra

Lima - Perú) Magaly Zapata, corresponsal de la TRIBUNA da TAUROMAQUIA en América.

Lima: Tarde de emoción en la presentación de la Ganaderia Parra, una sola oreja se cortó



La de ayer en La Esperanza supone un punto de inflexión en esta corta pero intensa etapa de despegue pandémico de esa simpática plaza de toros de Lurin por varias razones que, como aficionada que tiene pasión por comunicar, percibí.

Porque desde esa ubicación a ras de suelo eso sucede. Las energías fluyen y circulan desde el ruedo y trascienden al público y que, convertidas en pensamientos conmocionados y sentimientos, vuelven al tiesto de arena en expresiones profundas, sea en un olé sea un silencio expectante o un runrún de tensión. Todo eso amalgamado es emoción. Y la de ayer fue una tarde de emoción. Emociones que el toro 'trasmite' desde el ruedo porque es la materia prima del arte. Como lo ha sido en los siglos una marmórea pieza para un Rodin o un papel o lienzo para un Picasso.

Porque la tarde de ayer con la presentación en sociedad, por ser la primera vez que pisaba una plaza capitalina el hierro y encierro de la Ganadería Parra en Lima, eso fue lo que sucedió. Y se dio porque saltó a la arena el toro. Ese con edad, incluso pasada, con peso y trapío. Y el toro impone, señor. El toro impone. Y el toro es el que trasmite emoción ¿acaso no solemos decir 'ese toro trasmite'?. Y porque el toro es el rey de este espectáculo, mejor decir rito, sin parangón, será el que centre nuestra atención.

Tres de ellos fueron aplaudidos al salir de toriles y uno ovacionado al ser arrastrado. Un apéndice de 12 que traían es poco marcador porque en estricto senso, no sólo fue el acero, que sí, se quedaron puestas al menos: 1 del primero, otra del tercero, otra del cuarto y quizás otra del quinto. De no ser pinchauvas (a decir de antiguos revisteros), la historia podría haber tenido la foto de alguna puerta grande.

Pero en el toreo señores, la cosa no es de 1 + 1. El toreo como la vida misma tiene matices. Ayer salió el toro encastado, con años y sus matices de bravura que no siempre son para la floritura sino para darle lidia. Y el esfuerzo que hizo y plasmó la terna no fue suficiente para un triunfo numérico.

Muy técnico y aplicando y resolviendo en alturas y distancias, sea con firmeza o suavidad pero sin espada y creo que por pasarse de faena estuvo Octavio Chacón con el mejor lote. Emilio Serna estuvo intermitente y sin terminar de acoplarse a las EXIGENCIAS de los suyos (así en mayúsculas porque un toro debe tenerlas) pasó las de Caín con el acero en el quinto.

Alfonso de Lima, aplomado y valiente no volvió la cara a su primero, la perla negra, que por sus mismas hechuras, hacia arriba y con una lira de cornamenta no podía embestir por bajo y se orientó pronto, a ese le plantó pelea jugándosela. Apostó y fue reconocido por la gradería. La espada resbaló en arpón y otra que sí fue contundente lo privaron de trofeo. En el otro pocas opciones tuvo. Me quedo con algún natural, tras cambio de espadas que con el vuelo de la muleta, el toro despejado de encimismamiento, tomó y se desplazó largo. Y como ya es habitual en esta refundación pandémica suya, que nos devolvió un Foncho 'acrisolado' hizo vibrar con su toreo de capote al respetable.

El encierro parejo de presentación, repito con seriedad que da la edad, el peso y el trapío, mejor tratado que en anteriores ocasiones por su testa, quiero pensar que para ello existe Usía, que además no transigió con la leve pero insistente petición de indulto al 4o que no lo ameritaba, falló tesitura de izquierda. Y otro dato que en esta página fui desgajando en los últimos dos meses. La generosidad del propietario ante mi propuesta de poner al conocimiento del aficionado la reata (ascendencia) y el linaje de cada toro, su genotipo de procedencia, con raigambre en la ganadería de Roberto Puga y con aportes de Huagrahuasi, Daniel Ruiz y Enrique Ponce. Lo que nos lleva a pensar en la variada baraja que maneja la casa y que quiso examinar ayer en un ruedo y con público.

En suma, un encierro que tuvo lo que debe tener una corrida de toros (por cierto nacidos entre el 2016 y 2017): Emoción, que trasciende al que paga, por la casta y su conducta o condición con sus matices, para bien o para mal, que el toro debe tener exponer en el ruedo. Pero siempre, bien tratado, es decir, bien lidiado, bien bregado... que de eso en ratos hubo poco.

El mejor fue el primero, y aunque con la fuerza justa fue de escándalo su clase y ritmo para embestir por abajo y que lamentablemente se fue con los trofeos puestos. Alguien me dijo 'pero en varas…' creo que el castigo lo mide el diestro y su picador según conveniencia y creo que la corrida recibió, pero yo tomo la vía de la bravura integral, la que se mide no sólo en el caballo porque las exigencias de hoy no son las de antaño, es la que se mide de inicio a fin. Y si recordamos, salieron rematando abajo en burladeros, las faenas fueron largas y en los medios sin atisbos de refugiarse en tablas y tras la espada, demoras en caer de bravo y en los medios en líneas generales.

Una buena presentación de un hierro que pisa su mayoría de edad en años humanos que para una casa brava es apenas el inicio de su contrastación y su historia así lo reseñará, que fue un domingo 15 de mayo del 2022 en Lima y en la plaza de toros de La Esperanza y que en el callejón estuve presente un descendiente de la gran dinastía torero de los BIENVENIDA. Cosas por corregir habrá, acaso analizar el comportamiento compartido por el izquierdo, ojo con el trasiego, pero seguiremos viendo sus frutos en las mejores ferias peruanas sin duda. Enhorabuena al ganadero Rissel Parra por el empeño, afición y esfuerzo.

Toro a Toro

Educado 63 es el primero. Buen son, derrota abajo y lo recibe Chacón por verónicas y quite por delantales. Cualidades un bravo de su encaste: fijeza, humillación, nobleza, repetición, toreabilidad con clase aunque fuerzas justas pero aguantó faena larga y en los medios. Con mimo y suavidad condujo sus embestidas Chacón. Espada a mitad en el sitio y descabello saludó ovación

El segundo fue Bodeguero un cinqueño que tuvo seriedad en la cara y aunque sin ritmo en su embestida siempre quiso emplearse por abajo y cuando no le daba su altura el diestro Serna protestaba y se descomponía. Lo recibió con dos largas cambiadas. Recetó espada no entera fulminante. Petición y oreja.

El tercero se llamó Mandón 61. Feo de hechuras. Se empleó en corto en el capote y los lances a la Verónica de Alfonso de Lima salieron ajustados y emocionaron al tendido. Tras la vara y banderillas el toro se orientó y no salía de las telas y se mascaba peligro. Alfonso de Lima plantó pelea en los medios a pesar de ello y se la jugó. Entra con el acero y resbala en la divisa y luego una entera algo tendida. Demora en caer porque se amorcilla en los medios vendiendo su muerte de bravo.

Rociero fue el cuarto. Un toro con las barbas y de hechuras buenas. Impuso seriedad. Se prodigó Chacon por el mejor lado que fue el derecho y lo toreó con temple y por bajo y también por alto quieto en los medios. Se pasó de faena. Media un tanto desprendida y descabello. Vuelta al ruedo al toro. Ovación con saludos.

Pantera fue el quinto de Serna, apretaba a los adentros pero una vez ganado los medios en muleta trasmitió emoción. Por derecha se tenía que sentir cerca para entrar al trapo, distancias que no siempre le dio su torero, y se debía recomponer en distancias y colocación. Falló estrepitosamente con el acero.

El último un bonito burraco que se rompió derrotando en burladeros, y lo peor en aquella zona debajo de palcos que s muro puro, de ese salió algo conmocionado lo que condición con comportamiento luego. Se vino abajo pronto y no permitió lucimiento del peruano.

La vara de Cahuantico fue buena recibiendo con varalarga así como una de Yaco muy aplaudida. Y por seguir, otra vez 'El Rata' Valdez estuvo bien en brega y palitroques.