Juanito) ¿Qué hay que decir -y hacer- ahora, tras el fracaso de este 24 de mayo en Madrid?


Juanito. El día siguiente a la tarde negra de Madrid. El Toreo también es esto, tardes en que casi todo aparece en contra. Pero nada supone lo de ayer. No aporta nada, pero tampoco nada quita. Es una oportunidad perdida. Pero habrá más. Lo importante, ahora, es que la autoestima del torero siga en alta. Y de ello se tienen que encargar los que están en su círculo más próximo : su padre, su hermano, los dos co-apoderados... A Juanito -que aún es muy joven-  hay que explicarle muy bien que estas cosas pasan, cada año, cuando llega San Isidro, donde por aquello de la variedad de encastes que se considera obligatoria a la hora de hacer los carteles, van para adelante ganaderías que -desde luego- se comprueba posteriormente en la arena... no están en su mejor momento.

Ya explicamos horas atrás de dónde viene, cual es la realidad actual, final, tras la última partición, de eso que siguen llamando "Valdefresno". Fueron toros de fachada, de los que gusta ver salir en Madrid, pero que luego, a la hora de evolucionar en el ruedo, ni aportan nada al espectáculo, ni contribuyen nada al prestigio ganadero... Mezcla usted eso con un viento -que también en Madrid aparece de vez en cuando y en la Isidrada muchos años- que sin plaza cubierta no se puede evitar y... tiene un cóctel perfecto para que un espada joven y con poco recorrido en estos años de pandemia vea una montaña delante casi imposible de escalar.

Es curioso que, el viento, la lluvia, que tanto afectan en más de una ocasión en Las Ventas, no debía de ser problema en Madrid, si como era lógico pensar, quienes están tras la propiedad de la plaza hubiesen hecho hace años una apuesta por dotar a la plaza de una cubierta, ligera, móvil, operable... Que hay viento, pues se cierra... que hay lluvia, pues se cierra; que hay sol, que no llueve, que no hay viento, pues se abre... Que en pleno siglo XXI sigan sin darles la gana de cubrir y mejorar Las Ventas, con la infinidad de soluciones arquitectónicas que hay hoy en día, es algo que no entra en cabeza de quien verdaderamente quiera futuro para la Fiesta.

Es evidente que sin viento no iba a mejorar el ganado de ayer, en la confirmación de Juanito. Pero capotes y muletas tendrían una funcionalidad y valía bien distintas a las que ayer tuvieron. El torero no solamente tenía que estar pendiente de toros que se las traían, sino de un viento tenaz en su afán de dejar a los hombres de luces al descubierto.

Sin viento, entonces sí, a Juanito cabría exigirle más. Y entonces sí, podríamos valorar más y mejor sus condiciones, por complicados que los toros fueren. Porque aunque no sirvan para triunfar, para cortar orejas, siempre se ha dicho que todos los toros tienen su lidia. Pero con la meteorología en contra, semejante aserto ya no puede ser realidad, al menos al cien por cien.

¿Y ahora qué, tras la oportunidad perdida de Madrid?. Ahora, nada; nada ha cambiado. El crédito de Juanito sigue intacto, salvo pequeños pormenores -como la falta de eficacia en el uso del descabello en el toro que cerraba plaza-. Es momento de intentar despegar, cuanto antes, a través del desempeño en otras plazas. Madrid es importante, casi piedra angular, pero está ahí, no se va a mover de ahí... y habrá tiempo para volver a intentarlo en Las Ventas. 

Ahora, lo que es urgente, es colocar -lo antes posible- a Juanito toreando en otras plazas. Pero ya..., a estas horas de la mañana, tanto Rui Bento como Domínguez deberían estar moviéndose, ofreciendo al torero para actuar en todos los lugares en donde aún no haya cerrados carteles para fechas venideras. Ni un minuto debería de perderse; no vale el ya lo coloco yo en esa plaza de que asesoro, o aquella otra que administro... con eso ya habría que contar de antemano; hablamos de buscarle contratos ya mismo, no de andar con el intercambio de cromos -que esto nefasto ya se da lamentablemente por hecho, en la moderna y viciada Tauromaquia actual-.

Y finalmente : ayer fue visto por Las Ventas, el empresario-promotor taurino que se encarga de aprovechar -en forma de promover cuatro corridas de toros al año- las migajas que en el plato deja el todopoderoso promotor musical usufructuario de los derechos de explotación de la que fue Plaza de Toros de Lisboa. Este caballero, el promotor taurino de Lisboa, ya debería a estas horas de la mañana estar ofreciendo a Juanito un contrato para meterle en un hueco en una de esas corridas de toros que va a organizar y cuyos carteles, al parecer, aún tiene sin cerrar del todo.

Y es que Portugal no puede, justo en este momento, dar la espalda a "su" torero. El llamado "fenómeno Juanito" estaba desde hace meses in crescendo. Empezaban a ir detrás de el... allá donde actuase, numerosos aficionados lusitanos. Como en su día pasó con Vítor Mendes, más tarde con Pedrito de Portugal... Ser adepto de los triunfos, de los éxitos de un torero, es fácil... subirse al tren en marcha, aprovechar la fuerza de la ola, es fácil. Pero aceptar que el Toreo tiene, también, esta otra cara, la de ayer... ya es algo que está al alcance de pocos; solamente de los aficionados de verdad.

O se cree firmemente en Juanito o no se cree. Y si se cree, es ahora, tras lo de ayer, cuando más hay que estar con el... cuando más hay que empujarle. Si esto se hace, si el torero recibe esa onda de empatía, de ánimo, remontará pronto y fácil, porque condiciones tiene sobradas como artista bueno que es. Pero si, por el contrario, percibe que -tras la tarde negra de Las Ventas- se están bajando del carro en marcha los que hace dos días le vitoreaban, entonces va a ser complicado que la oportunidad perdida en Madrid no pase factura.

Por eso todos tienen que ponerse hoy las pilas : sus apoderados poniéndole a torear ya mismo, cuanto antes y en cuantas más plazas mejor (vital para pasar página inmediatamente); sus allegados, su familia, trabajando su autoestima; los aficionados que integraban el "fenómeno Juanito" demostrando que no solamente son adeptos de los triunfos; y los agentes taurinos portugueses -empresarios especialmente- haciéndole hueco, ahora con más razón, en sus carteles.

Hay que volver a dar cuerda al "fenómeno Juanito", sí. Pero no por capricho, no por tozudez, no por orgullo lusitano... Hay que hacerlo entre todos y ya mismo, porque este muchacho vale para esto del Toreo, no ha dejado de ser lo que era porque haya pasado en Madrid lo que pasó; ni tampoco seríamos nosotros los que hoy estaríamos diciendo que es el no va más, porque hubiese triunfado en Madrid.

Juanito tiene que tener, en todo momento, los pies en el suelo. Pero nosotros, los aficionados, también.

Y, por lo demás, si el torero quiere, ya sabe : a luta continua!. Siembre iba a continuar, porque en el Toreo nada está logrado, ni siquiera saliendo por la puerta grande de Las Ventas. Porque llega luego un día, con un "Valdefresno" cualquiera delante y el viento destapándote y... te quita de un plumazo lo que creías haber logrado ya.

No se ha logrado nada. Pero tampoco nada está perdido. Pero hay que reanudar camino ya mismo, mejor hoy quarta-feira que mañana que ya es quinta...

EUGÉNIO EIROA

Foto : Plaza 1 / Plaza de Toros de Las Ventas)