Una interpretación, en buena lógica, de lo que ha sucedido en Portugal este domingo...

El espectacular crecimiento de los liberales de Cotrim de Figueiredo (IL) les llevó a una gran fiesta esta noche de domingo


El Partido Socialista se ha alzado con el triunfo -mucho más claro, mucho más amplio de lo que sus dirigentes soñaban hace una semana-. La movilización de última hora ha sido clave por parte de su electorado. A falta de datos finales concretos, tal y como va el escrutinio, todo parece indicar que será una victoria bastante robusta, claramente definitoria... Dos partidos hacen fiesta esta noche de domingo en Portugal : los socialistas de Costa, los liberales (IL) de Cotrim de Figueiredo. El resto, unos más, otros menos, están para funerales más bien... 

Pese a lo publicado estos últimos días, no hubo lucha cerrada, ni disputa codo a codo por los votos decisivos entre PS y PSD. Los centro-derecha de Rui Río, al final, además de no ser capaces de crecer -pese al hundimiento del CDS- se desangran en beneficio de la Iniciativa Liberal y de los ultraderecha del Chega. Por la izquierda, el radical y ultraizquierdista Bloco de Esquerdas pierde estrepitosamente parte de lo que tenía, mientras los Comunistas aliados con los pintorescos verdes tampoco salen bien parados de estos comicios, en donde el PS absorve mucho voto de lo que a su izquierda andaba suelto...

El triunfo tiene siempre muchos padres, la derrota es generalmente huérfana, por lo que el nuevo y casi estrepitoso fracaso de Rui Río (PSD) no hará que este dimita (aunque en buena lógica debería de hacerlo). Tampoco la espabiladilla Catarina Martins, las hermanas Mortágua y otros personajes del Bloco harán lo que ya sería lógico a estas alturas (irse a casa, dejar de vivir del momio de la AR y renovar cuanto antes un partido que por exceso de radicalidad se desangra cada vez más...)

Sin embargo, si queremos en pocas líneas un resumen, una lectura de lo que ha sucedido este domingo en Portugal, no tenemos más que leer la interpretación de los hechos -que suscribimos prácticamente al cien por cien-, formulada por el que fue alcalde de Vigo, Carlos Príncipe, gran conocedor de la realidad política portuguesa y personalmente de no pocos de sus protagonistas. Decía esta noche a RBTRIBUNA :

"La Socialdemocracia sobrevive a pesar de los monstruos que ella misma genera. La mayoría de la Sociedad queremos más igualdad y Costa -a pesar de sus devaneos-... acabó siendo -en Portugal- una esperanza, tal vez la única posible en estos momentos políticos a la que asirse el electorado... Le parece a una mayoría de portugueses que la de los socialistas de Costa, aún con deficiencias, es mejor opción que la del centro-derecha... No es, sin embargo, de ignorar que a bastantes personas les parece más fiable Rui Río que António Costa, pero el ex-alcalde de Porto finalmente es muy poco empático y bastante gente, además, a la hora de votar pensando en el Gobierno que resulte, acaba teniendo miedo al Chega (como en España sucede con Vox). Es decir : prefieren una mala geringonca que un gobierno de Río (PSD) hipotecado por las imposiciones y exigencias de Ventura... Por eso se movilizó el voto de izquierdas en los últimos días de campaña... Y ojo, que en España pueden pasar cosas parecidas; ya veremos en el futuro más o menos próximo... sobre todo si el liderazgo es frágil : no olvidemos que a no pocos ciudadanos, Casado les puede parecer un Rui Río..."