Peña en el Perú cumple 50 años honrando la memoria de un gran torero : el maestro Ángel Teruel

Magaly Zapata, corresponsal en América (Perú)

Peña femenina "Ángel Teruel", del Perú, cumple sus primeros 50 años institucionales dedicados a promover y difundir nuestra tradición. 

Se fundó un 6 de noviembre y se hizo público un 13 noviembre del año 1971. 
Para quienes tuvieron la visión y misión mi agradecimiento como aficionada. 
Con el tiempo mi caminar taurino me puso en la misma senda y con el honor de pertenecer a una agrupación de mujeres taurinas. 
Desde esta página hago llegar a mis amigas y compañeras de afición, especialmente a las fundadoras, y aquellas que guardan el cariño por nuestro torero, a la sazón Torero de Lima, vitola que contados con los dedos de una mano ostentan algunos maestros, que no sólo encandilaron Acho con su expresión torera sino que conquistaron el corazón de su gente, por su bonhomía y entrega dentro y fuera de la arena de abajo el puente. Vitola decía que, de siempre, nos ha motivado a mantener vivo su recuerdo como excelso profesional y también como amigo. 
Que vivan los 50 de oro y abrazo fraterno a las chicas de la peña. 
Viva la Peña Femenina y el Maestro que con su hacer, su estar y su ser permitió la existencia.


Ángel Teruel, en la actualidad, en un video de "El Mundo" / Youtube

Ángel Teruel Peñalver (Madrid, 20 de febrero de 1950), conocido como Ángel Teruel, es un matador de toros español retirado, que fue gran protagonista del escalafón taurino en los años 60 y principios de los 70.
Su debut como novillero sin picadores fue el 19 de mayo de 1966 en la Plaza de toros de Vista Alegre (Madrid), en las llamadas "Corridas de la Oportunidad", ante un novillo de Agapito Blanco. El debut con picadores tuvo lugar el 29 de enero de 1967 en Fuengirola. ​Con apenas 20 novilladas llegó el día de la alternativa, que sucedió el 30 de junio de 1967 en la Plaza de Toros de Burgos, durante la Feria Taurina de San Pedro y San Pablo. Su padrino, Santiago Martín, El Viti, le cedió la lidia y muerte del primer toro de la tarde, de nombre Cazuela, de la ganadería de Manuela Agustina López Flores, negro zaino, de 487 kilos y al que el madrileño cortó una oreja. Pero la faena del día fue la de su segundo toro, sexto de la tarde, de Amelia Pérez Tabernero al que le cortó las dos orejas y el rabo. Fue testigo de la ceremonia el diestro sevillano Pedrín Benjumea. 
En la Feria de San Isidro del año siguiente, el 12 de mayo, se presenta en la madrileña plaza de Las Ventas para confirmar la alternativa,​ compartiendo cartel con El Viti y con el linarense José Fuentes. Las reses fueron de Atanasio Fernández y el toro de la confirmación fue “Yegüero”, negro bragado, de 501 kilos al que le cortó las dos orejas a las que sumó las otras dos del sexto de la tarde, lo que le valió la salida a hombros por la puerta grande de la plaza. 
Torero elegante con el capote y de mucho temple con la muleta , su carrera fue fulgurante en multitud de plazas de España y América. Fue el “castellano” que más gustó en Sevilla, de lo que dan fe sus 30 paseíllos en la Maestranza, si bien la plaza donde obtuvo sus mayores triunfos fue la de Las Ventas: 33 tardes, 18 orejas y 4 veces atravesó el umbral de su Puerta Grande.
​En Perú fue todo un ídolo,​ siendo considerado “Torero de Lima” tras anunciarse 7 temporadas en la Feria del Señor de los Milagros. El 27 de febrero de 1972, en Lima, el noticiero taurino de la Prensa contaba “(...) dos vestidos usará el domingo el diestro para matar los seis toros mexicanos ....después del tercer toro Ángel saldrá al ruedo con un traje blanco y negro que causará sensación”. Aquel vestido de torear fue diseñado por el pintor Pablo Picasso, traje que luego dejaría de recuerdo a una peña limeña.
Continuaría toreando por multitud de plazas, hasta que en la temporada de 1973, después de haber toreado sólo un festejo decide retirarse provisionalmente de la profesión. Vuelve a vestirse de luces con gran éxito en la temporada del 74, toreando un total de 23 corridas, entre las que brillaron sus comparecencias en Bilbao y Zaragoza. En las siguientes temporadas ocupa un lugar destacado con triunfos importantes como el que obtuvo en Valencia en Fallas. La siguiente interrupción de su carrera tuvo lugar entre 1982 y 1983, hasta su retiro en la temporada de 1985 solo interrumpido por su participación en dos festejos en 2012: en Soria, el 1 de julio, y en Colmenar Viejo, el 27 de agosto.​Torero elegante con el capote y de mucho temple con la muleta, fue además un buen banderillero. El poder, la elegancia y la facilidad ante el toro fueron sus principales armas para mantenerse durante años en lo más alto del escalafón taurino español.
El 15 de mayo de 2019 pasó a engrosar la nómina de importantes toreros inmortalizados en el "Salón de la Fama" de Las Ventas, con un azulejo que reconoce su dilatada y exitosa trayectoria. En él se puede apreciar la siguiente leyenda: "A Ángel Teruel Peñalver, en el 50 aniversario de su confirmación de alternativa. Torero de Madrid, que paseó por los ruedos del mundo su clase, temple y poderío".​Actualmente vive en su finca de Bohonal de Ibor, Cáceres, muy cerquita del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, donde tiene una ganadería y dice disfrutar enormemente del campo.
Es padre del también torero Ángel Teruel García.







LA CORRIDA DE SAN FERNANDO

En el recuerdo de décadas atrás. Un torero: Angel Teruel, bautizado Torero de Lima. Una Plaza: la de Acho. Cuando la entrega de un torero en el ruedo es la conciencia de la amistad con su peña y de un entrañable afecto por la afición de Lima.

El inicio del otrora tradicional festejo del calendario taurino limeño se remonta al año 1815. Fue entonces cuando a Don Agustín Hipólito de Landaburu y Bezunce, constructor de la Plaza de Acho, se le autoriza mediante Real cédula dar una corrida a las 8 permitidas. Este festejo debería ser libre de todo tributo y a beneficio del Real Colegio de Medicina y Cirugía inagurado por Don Hipólito Unanue en 1808. Fue así que un lunes 19 de abril de 1816 se realiza la primera corrida de toros de salamanca, Gómez y Huando. El festejo tomó nuevos bríos a partir del año 1965, cuando un grupo de estudiantes de la facultad de San Fernando, decide tomar las riendas y realizar un festival taurino. Hubo otras ediciones en años posteriores, pero el que sin duda permanecerá en la memoria viva de la afición de Lima es el protagonizado por el diestro Angel Teruel.

Conocedores el grupo de Galenos de la amistad entre  diestro y su Peña Femenina, a través de ellas le solicitarón que formara parte del festejo. Angel Teruel tenía una espinilla clavada en su amor propio. A finales de la temporada anterior (1971) y ante un grupo de dilectos amigos, anunció que haría lo indecible para quedar bien con la afición limeña que lo había bautizado como Torero de Lima  y que tenía que matar en solitario seis toros en Acho escribió Don Raúl de la Puente Raygada en la Prensa.

Con la aceptación del diestro, los San Fernando, darían el salto a un festejo mayor y el torero cumpliría la palabra empeñada. Dicen que la fe mueve montañas, pero en este caso tambien la afición a los toros. Soló así se explica cómo las integrantes de la peña y los de San Fernando consiguierón montar una corrida con 6 toros traídos desde México cuando estaba prohibida la importación y cuando además debían pedir el "pase para la corrida" a una junta Reguladora de Espectáculos . Eran tiempos del gobierno militar que intentó abolir las corridas de toros en el Perú.

"....no fue una fanfarronada, ni una balandronada, ni una frase publicitaria. El torero de Madrid, llamado tambien "de Lima" por sus triunfales actuaciones de dos ferias que le valierón ganar en ambas ocaciones  El Escapulario de Oro del Señor de los Milagros, ya en nuestra ciudad-que lo es tambien suya-crusando sus calles, deteniendose a charlar, echando algún parrafillo en alguna peña local, metido en su ambiente conquistado con el arte fino y sutil que brota de su airoso capote y de su muleta tersa y despaciosa. Angel,Angel vivaz, cordial, educado, expone ideas, muestra entusiasmos, abre su alma generosa, señala matices. Así anunciaba Zeño Manué la llegada del torero de Embajadores para honrar su palabra, encerrarse con 6 toros en Acho. Se dijo y corrió como la polvora la noticia que comentó Zeño Manué en su página del Comercio. Calificó ademas el hecho como gesto torero de Angel Teruel.  

Se respiraba ambiente de acontecimiento entre los aficionados. Don Manuel Solari señalaba: faltan pocos días para espectar el que puede ser un suceso taurino de alta categoría. Y el noticiero taurino de la Prensa contaba.....dos vestidos usará el domingo el diestro para matar los seis toros mexicanos ....después del tercer toro Angel saldrá al ruedo con un traje blanco y negro que causará sensación. Aquel vestido de torear fue diseñado por el pintor Pablo Picasso, traje que luego dejaría de recuerdo a su peña.

Domingo 27 de febrero de 1972, fué el día del gesto de honor. Gesto que concluyó en una gesta taurina de Teruel en Lima. Dramático triunfo del pundonor tituló El Comercio; Teruel: una tarde de pundonor y calidad, en la Nueva Crónica; Hermosa dimensión humana ...el diestro Teruel y la angustia del triunfador, en Extra; Teruel dió una tarde triunfal, terminó la faena en camisa tituló El Correo. La reseña de la tarde: hizo una bella faena al primero, cortó dos orejas al cuarto y tras emocionante actuación dos orejas y rabo al sexto... (Zeño Manué). 

Durante el festejo Teruel cumplió los tres tercios con maestría y pulcritud pero en el 6to de la tarde se tornó dramática. Dos veces tuvo vómitos en la cara del toro y hasta conato de desvanecimiento por lo que tuvo ser retirado del ruedo. No quiso entrar a la enfermería. Lo reanimarón. Se quitó la chaquetilla y en medio de una gran ovación retornó a la cara del toro. Mientras toreaba, los gritos de ¡torero! ¡torero! remecían los cimientos de nuestra vieja plaza. Volvió a la arena y continuó la larga serie de naturales....lentos, suaves, límpidos, airosos, intensos dramáticos, adelantando el engaño, embarcando al toro, corriendo la cintura, rematando limpiamente... (Zeño Manué)

El toro de la apoteosis se llamó Peruano. Fué de la ganadería de Mimiahuapan y pesó 544 kilos. Sucesos así hacen la historia de nuestra fiesta nacional. Importante es recordarlo, pero emocionante tuvo que ser vivirlo.

Magaly Zapata de Cáceres.




En 2017 se cumplieron 50 años de su alternativa






 

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