En esta hora... ¡se buscan audaces!

Por Fran Pérez.
In "El Muletazo".
Fotos : Plaza 1


Entiendo que estés indignado, cabreado con un gobierno español, el central, que aprovecha cualquier resquicio para atentar contra la cultura taurina entrando al capote descerebrado de Podemos para así mantener una coalición que se resquebraja desde el mismo día que nació.

Pedro Sánchez quiere seguir en el escaparate de El Corte Inglés y no cesará de acometer atropellos contra lo que sea para que su carita siga dirigiendo (arruinando) este país mientras independentistas y etarras le ríen la gracia.

Lo del Bono de 400 euros para los jóvenes que cumplan 18 años destinado al consumo de libros, cines, teatros, música (o botellones en el parque) es otro ejemplo. Uno más de tantos, como las no ayudas a los profesionales taurinos en la pandemia o la exclusión de la fiesta en la televisión pública.

Hasta que las urnas no hablen otra vez y se pueda abrir un nuevo panorama político, la tauromaquia seguirá apartada y apaleada por la pareja gubernamental actual. Por mucho que luche la Fundación del Toro del Lidia, el discurso de camisa de fuerza de una tal Ruth Manzanares o de Juan Ignacio Codina (abanderados del antitaurinismo en el partido morado) continuará guiando al desnorte del gobierno, mientras taurinos socialistas como José Vélez, García-Page o Fernández Vara se echan las manos a la cabeza adivinando el futuro que les espera.

Pero mientras unos esperan a que el perro hable o pague la luz, esa cosa que ahora está tan cara y que nadie se manifiesta por ello, los llenos de la plaza de toros de Las Ventas de Madrid o de la Maestranza en Sevilla, donde el público joven ha crecido considerablemente, son una evidencia.



Pese a las volteretas, el sector taurino tiene que seguir peleando por su supervivencia. Aquí le han dado cornadas de todos los colores. Que igual de grave es el acoso y derribo de Pedro Sánchez que el postureo sin acción, con el único motivo de aparentar, de otros gobiernos autonómicos, véase mismamente el de la Región de Murcia.

Hay motivos suficientes que llevan a seguir trabajando por esta Cultura, pero el sector debe creer en ello y necesita de una profunda restructuración que lamentablemente la mayoría de sus integrantes no está dispuesto a afrontar.

Uno de los dos mandamientos en los que se tendría encerrar la fiesta de los toros debería consistir en eliminar la politización de la misma en cualquier sentido y hacer de la tauromaquia otra vez un elemento apolítico. Esta Cultura no es ni de derechas ni de izquierdas y tan solo pide apoyo y respeto.

Ni vetos de gobierno, ni banderillas en las estanterías de los despachos, ni carpas en las explanadas de las plazas de toros, ni brindis al sol, ni fotos en los callejones….

Pero el otro mandamiento debe consistir en la autosuficiencia de esta cultura. Y para eso hace falta una limpieza profunda de todos los gremios que la componen. La fiesta necesita futuro, lucha, apuesta, juventud y trabajo; y le sobran intereses, yayos o avispados trasnochados o arruinados que solo piensan en su bienestar, que fueron capaces a quedarse con la rebaja del IVA del precio de las entradas que se produjo hace unos años y que llevan lastrando y precipitando a la tauromaquia al abismo desde los tiempos de María Castaña.

Hace falta sembrar la huerta, para recoger fruto. La clave la da Javier Núñez, ganadero de La Palmosilla: “Ante la discriminación del bono cultural el sector taurino debe responder con audacia: entradas gratis para todos los jóvenes…. Por la parte que me toca, Anuncio que en los próximos tres meses, las visitas a la ganadería de grupos de jóvenes menores de 18 años serán gratuitas”.

Se buscan audaces.

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