Una oportuna reflexión sobre los caballos... más aún en este tiempo de Covid

Por
Elena Herranz de la Fuente

"Lo que nadie ve de tener caballos es que todos los días a primera hora del día y última de la noche comen pienso, tres o cuatro veces al día comen heno, que tienen que tener agua limpia discrecional. Defecan 8 veces al día un total de 30 kg diarios de estiércol cada uno, estiércol que hay que retirar, y mean dos o tres veces unos 5 litros de orina. 

Que se ponen enfermos a veces y hay que cuidarlos. Que tienes que tener la cuadra limpia permanentemente. Que necesitan soltarse a estirarse y entrenarse habitualmente para estar en buena forma física y psíquica. Que hay que herrarlos o recortar sus cascos cada uno o dos meses y eso cuesta también dinero. 

Que no es una suerte tener caballos, sino un sacrificio que te tiene que apasionar. Aparte esta tenerlos vacunados y desparasitados para que estén sanos y luzcan bien y ser conscientes de que no pueden vivir solos, sino que necesitan contacto con otros caballos. 

No cuidarlos de esa forma es maltrato. 365 días al año hay que ser responsable de ellos y suponen una carga económica que limita en gran medida la vida de quien vive para ellos. Hay mucho más de esfuerzo detrás que de paseitos guais" .


 

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