Corte Superior de Lima prohíbe a niños y adolescentes ser toreros pero no su presencia como espectadores

Por Magaly Zapata, corresponsal en América / Perú.

Corte Superior de Lima prohíbe a niños y adolescentes ser toreros pero no su presencia como espectadores Nos llegó una sentencia del Segundo Juzgado Constitucional de Lima con fecha 27 de julio 2021 acerca de una notificación electrónica en la cual se oficia al demandante que es la Comisión de Derecho de Familia Niño Niña y Adolescente del Colegio de Abogados de Lima y la Presidenta de la Comisión de Estudios de Derecho de los Animales del Colegio de Abogados de Lima, por interponer el Proceso de Amparo mediante escrito de fecha 27 de diciembre del 2017 y la dirige contra el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables y al Ministerio de Trabajo. En esta larga sentencia que los especialistas deberán estudiar y analizar, se resuelve, para hacerlo breve, la “PROHIBICIÓN de la formación de niños y adolecentes como toreros; y, su participación en espectáculos taurinos en esta condición” y ordena al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo realice visitas inopinadas y constantes a los lugares donde se desarrolla esta clase de actividades taurinas, debiendo de fiscalizar y de ser el caso sancionar a quien corresponda, si se está realizando alguna clase de explotación laboral infantil o cualquier otra violación a los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Asimismo EXHORTA “que las entidades demandadas Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables y Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo de ser el caso dentro de sus facultades, presenten ante el Congreso de la República, un Proyecto de Ley en defensa de los Derechos de la Niña, Niño y Adolecentes teniendo en cuenta las Observaciones Finales sobre los Informes Finales Cuarto y Quinto Combinados del Perú del Comité de los Derechos del Niño de la ONU”. Y lo que por ahora nos favorece es que declara INFUNDADA la demanda “en el extremo que solicita se prohíba la participación de niños en espectáculos taurinos en condición de espectadores”. ANTECEDENTES

Como vemos, el lobby de la Ong Weber que se inició en 2016 en nuestro país (Perú) con el tema ‘infancia sin violencia’ cuyo nombre propio es ‘niños toreros’ da sus frutos hoy. En ese momento lo denunciamos en nuestros medios como fue la presencia de la dirigente de Prou Ana Mulá (ONG que propició la prohibición catalana) quien en conferencia de prensa dio a conocer su lobby en ONU para intervenir en los gobiernos de los países taurinos a fin de modificar la legislación y prohibir a menores en los toros. El lobby de la ONG suiza data de mucho tiempo de trabajo sostenido ante el Comité de los Derechos del Niño en la ONU – Ginebra, habiendo arremetido en años anteriores contra Portugal, México y Colombia, sobre el mismo tema pero sin éxito. En ese 2016 correspondió el turno al Perú y a Francia, con un trabajo de lobby anti taurino realizado durante el año 2015: “Es la quinta instancia que este comité otorga la razón a los dossieres presentados por la Fondation Franz Weber, considerando a la tauromaquia como una de las peores formas de trabajo infantil y actividad violenta y vulneradora de la Convención de los Derechos del Niño”, dijeron en su comunicado. El caso es que la ONU, accediendo al lobby suizo, hizo una petición formal al Perú y a Francia para que modifiquen su legislación, porque son países “con prácticas taurinas” y en los que “la existencia de escuelas taurinas y eventos taurinos donde los niños participan y asisten ponen en riesgo su integridad física y mental”. Incluso desconociendo las explicaciones ofrecidas por las dos delegaciones “porque no convencieron al Comité”. LA PROHIBICIÓN ERA COSA ARCHIVADA PERO…

La prohibición del ingreso de menores a los toros en el Perú es cosa archivada. Desde el año 2011, el Frente Anti Taurino presentó al congresos dos proyectos de ley a cargo de los congresistas Julio Rosas, ampliado luego en el año 2012 por el congresista Urquizo Magia, mismos que la Comisión de la Mujer y Familia recomendó a la Presidencia del Congreso en diciembre del 2013 “la no aprobación de las iniciativas y su envío al archivo”. Entre las argumentaciones presentadas en contra de la prohibición enviadas por instituciones como la Peña Femenina Ángel Teruel, la Plataforma Taurina del Perú, el Manifiesto en Favor de las Corridas de toros firmado por personalidades e intelectuales como Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce, el Círculo de Periodistas Taurinos del Perú, se encuentra la del Psicólogo Clínico - Psicoanalista Fernando Alayza Mujica, quien señaló que “la violencia de por sí está presente desde sus juegos más infantiles y en el progreso de su desarrollo a su pubertad y la adolescencia y que los padres deben ayudar a los hijos a acercarse a la totalidad de la realidad, tanto a las que les gusta y las que les place como a la que no le gusta y produce displacer. Entendemos esto como el derecho a compartir en familia e ir guiando y conociendo las preferencias de nuestros hijos para ayudar en su formación; aquí también debemos citar que no se reporta directa ni indirectamente algún hecho de manifestación violencia pública o notoria, en los asistentes de estos espectáculos públicos, a diferencia de lo que ocurre con espectáculos como el futbol. Las únicas manifestaciones que se pueden apreciar en las inmediaciones de la Plazade Acho-Lima, son las manifestaciones pacíficas de los promotores anti taurinos”. La argumentación del Ministerio de Cultura concluyó que “los espectáculos taurinos no se encuentran calificados como actos o espectáculos públicos proscritos por ninguna norma jurídica destinada a la protección de los animales, ya que estos espectáculos gozan del amparo legal para su realización puesto que son manifestaciones culturales cuya concurrencia dependerá de quienes deseen asistir en observación al derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad”. Y que “al tratarse de menores de edad debe tenerse en cuenta que el derecho constitucional le otorga a los padres la facultad de concurrir con sus menores hijos a cualquier tipo de espectáculo cultural, siempre y cuando no se vulneren las libertades fundamentales reconocidas a estos”. Sin duda son argumentos que también podrían aplicarse a los niños niñas adolescentes que deseen ser toreros y cuenten con la aprobación de sus padres. Por tanto, la demanda declarada fundada se me antoja como una interferencia en el derecho de los padres de cómo educar a sus hijos.

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