Arruda) "Corrida de expectación, corrida de decepción" : una mansada que acabó en petardazo de Ferrera

Por Vicente Barrera. 

"Corrida de expectación, corrida de decepción" es un dicho repetido no pocas veces. Tal sucedió con el primero de los carteles de Arruda dos Vinhos. Una mansada que dejó a los toreros con las ganas de triunfar...

La plaza de toros de Arruda dos Vinhos registró una buena entrada aunque sin llegar al lleno de las localidades disponibles en la primera corrida de la feria anual de agosto. El espectáculo comenzó con retraso sobre el horario anunciado.

El primer toro de la noche, del ingeniero Jorge de Carvalho, pesaba 500 kilos y resultó un manso de libro. Luís Rouxinol hubo de conformarse con hacer una faena aseada. Y Nuno Santos, por los forcados amadores de Lisboa solamente consumó la pega al cuarto intento.

El segundo toro de la noche, de menos peso, 450 kilos, correspondió a João Moura Caetano y dio el juego que el anterior se negó a dar. Frente a su oponente, Moura Caetano estuvo por momentos sobrado, en general puso muy bien el toro en suerte y remató procurando el esmero. Buena actuación. 
Ya el forcado Nuno Miguel, de los Amadores de Arruda dos Vinhos, hizo lo posible por no ir más allá del primer intento, pero solamente a la segunda tentativa logró consumar la pega.

El tercer toro de la noche, pasaba de los 460 kilos y no gustó al matador español Antonio Ferrera. Siendo así, el extremeño despachó el asunto de aquella manera... aliviándose en las suertes, lo que no agradó a la mayor parte del público presente en la plaza que, enseguida, se dio cuenta de que el toro no era gran cosa y que el torero no estaba allí para echar un cuarto a espadas... en aquella faena que tuvo más de simulacro que otra cosa.

En la noche donde los mansos dieron la nota, Luís Rouxinol sería agraciado con dos. No pudo así pasar de faena aseada -en el cuarto de la noche- la que hizo Rouxinol que trató de justificar por qué estaba allí, pero el asunto dio para muy poco que reseñar. Sin embargo, en el caso de los forcados, ante este toro de 485 kilos, también del ingeniero Jorge de Carvalho, el forcado de caras, Nuno Fitas, consumó su pega al primer intento.

Manso también sería el quinto toro de la noche, frente al que João Moura Caetano hizo lo que pudo, pero con evidentes dificultades que superó con esfuerzo, dignidad y la escasa brillantez que cabía pensar ante el oponente que tenía enfrente. A los forcados de Arruda dos Vinhos dio este complicado toro manso problemas, uno de los integrantes del grupo que iba a pegar, fue cogido y acabó en la enfermería. Y el forcado de caras, Pedro Belbut solo pudo consumar la pega a la tercera tentativa.

490 kilos tenía el sexto y último toro de la noche, también del ingeniero Jorge de Carvalho. Frente a este rival, el extremeño Antonio Ferrera tampoco estuvo... Deslucido el toro, cierto, pero tan deslucido como el toro, el torero... abrevió, pases inconexos, casi no llegó a cubrir siquiera el expediente. El público, que no es tonto, acabó por silbar la actuación del torero español, que -obviamente- acabó por cosechar notoriamente pitos.
La empresa le agradeció, en el inicio, que se implicase "haciendo campaña" este verano en Portugal pero... el inicio ha sido un petardazo. Lamentablemente.

Antonio Ferrera, nadie lo discute, es una figura importante del Toreo. Pero... en una noche en la que tanto de el se esperaba, se limitó a cubrir el expediente. Es cierto que no tenía materia prima enfrente pero... Ferrera podía haber sido en Arruda dos Vinhos un poquito más de lo que fue. El público esperaba un poquito más, solo un poquito más...








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