Análisis) Un gran maestro que encarna la quintaesencia de la Tauromaquia

Por Eugénio Eiroa. 

38 años van desde su alternativa...

António de Jesus de Castro Ribeiro Telles Palha nació el 14 de mayo de 1963, en Vila Franca de Xira, hijo del gran cavaleiro (torero a caballo) Manuel Godinho David Ribeiro Telles y de María Isabel de Castro Van Zeller Ribeiro Telles. Con solo diez años torea la primera vaca en la familiar Herdade da Torrinha, montando el caballo "Minuto". Dos años más tarde, el 12 de abril de 1975, se presenta toreando en público por primera vez en la Plaza de Toros de Salvaterra de Magos, montado en el caballo "Armillita". En un momento de gran esplendor de su carrera, a la edad de veinte años, tomaría la alternativa el 21 de julio de 1983, en la Monumental Praça do Campo Pequeno, en Lisboa, siendo padrino su padre, el gran maestro del Toreo a caballo, David Ribeiro Telles, y testigo su hermano, el también notable cavaleiro João Ribeiro Telles Palha. 
Con 38 años ya de alternativa y enorme trayectoria profesional, el maestro Antonio Ribeiro Telles es una leyenda viva y en activo del Toreo. Encarna las mejores virtudes, la filosofía de la verdad y la autenticidad, de lo que debería ser -y por desgracia se ha ido perdiendo- el Toreo a Caballo.

“Quem é meu partidário, quem gosta de me ver tourear sabe que o toureio, para mim, passa por lidar o toiro. No meu conceito o toiro sai à praça para ser lidado e o mais importante é dar-lhe a lide adequada. Não vou preocupado em ter de fazer “números” aos toiros, vou preocupado em tourear o toiro bem toureado, no sítio adequado, nos terrenos certos. Para isso é importante o cavalo, um cavalo que nos ajude, que nos deixe pôr em prática aquilo que nós queremos, dentro do nosso conceito de toureio. Faço aquilo que gosto, sinto-me bem a tourear e se não sou perfeito, pelo menos tenho a satisfação de me sentir realizado a praticar o toureio que sinto. Toureiros perfeitos não há nem nunca vai haver…há sempre coisas a melhorar e a aprender, mas eu sou ambicioso, quero aprender, quero evoluir todos os dias. Sinto-me orgulhoso de ser fiel a um estilo, nunca mudei, mantive sempre a minha personalidade. Acho que isso tem sido importante. Nunca fui atrás de modas e é exactamente por isso que ainda cá ando...” (Lo que ANTÓNIO RIBEIRO TELLES explicó un día, tiempo atrás, a EUGÉNIO EIROA)

Un gran maestro que 
encarna la quintaesencia
de la Tauromaquia 


Durante décadas, los aficionados portugueses y españoles han podido disfrutar -y aún disfrutan- de las actuaciones -así hay que decirlo- de uno de los toreros a caballo más importantes del Mundo : António Ribeiro Telles, el último romántico. El depositario de los más puros valores de la escuela del Toreo a caballo a la portuguesa; el verdadero Toreo a caballo, infinitamente más puro y auténtico que el rejoneo que se estila en España.


Pero, lamentablemente, en el Toreo a Caballo, del que Portugal fue su gran cuna mundial, hay hoy, en el país lusitano, cavaleiros que no siguen las reglas, que han interpretado el Toreo como un vale todo, una exhibición casi circense, un atropello a la tradición y a las esencias de una auténtica arte. Frente a esa lamentable moda por abandonar los cánones, tan celebrada a veces por públicos ignorantes, resisten muy pocos toreros. Antonio Ribeiro Telles es uno de ellos; sin duda -en lo que nos ocupa- el mejor, el gran maestro...


António Ribeiro Telles, a pesar ya de la edad, aún es la quintaesencia del Toreo a Caballo. Su padre le inculcó la importancia de hacerlo con pureza, con autenticidad, siguiendo los cánones, sin apartarse de lo que siempre han sido las reglas fundamentales del toreo ecuestre. En un panorama cambiante, donde el Toreo a Caballo en Portugal ha evolucionado hacia modas que han roto con la pureza y la autenticidad -y esto último no está reñido con el espectáculo si las cosas se hacen bien-, el ejemplo del cavaleiro António Ribeiro Telles sosteniendo la llama viva de los más profundos valores del Toreo ecuestre es digno de admiración.


António Ribeiro Telles se sigue manteniendo aún en lo más alto -aunque los años no perdonan-, cosechando triunfos notables todavía. Antonio Telles sigue ejerciendo como lo que es, un maestro de verdad, que se ha convertido en una auténtica leyenda viva y en activo.

Es mucho el mérito de Antonio Ribeiro Telles en estas últimas temporadas, donde corría el riesgo de

ser arrollado por las nuevas modas del Toreo en Portugal : esas mezclas entre toreo a la portuguesa y rejoneo campero que algunos tanto protagonizan. Pero como si estuviese ajeno a esas nuevas realidades, António siguió siempre su camino, el suyo, el que jamás abandonó en sus ya muchos años de torero profesional. Y fiel a ese rumbo, siguió apostando por los caminos de lo clásico, del Toreo ajustado a los cánones de la autenticidad, de la verdad y del sentimiento profundo. El resultado ha sido el reconocimiento que el maestro Telles ha ido obteniendo de los públicos que, a base de entender lo que ante sus ojos reiteradamente se les ofrecía, se han convencido de que el Toreo de este hombre aún es un bien a conservar, una especie que no se puede dejar extinguiruna contribución a los más profundos valores de la Tauromaquia mundial.


Este reconocimiento general de los verdaderos aficionados y entendidos hace justicia a lo que tan dignamente está defendiendo aún António Ribeiro Telles. Toreo clásico, puro, enraizado en las más puras esencias de la Tauromaquia Portuguesa. Sabores añejos, momentos de temple y de pasión, de hondura y de excepcional manejo de toro y caballos, de profundísimo conocimiento de los terrenos que uno y otro deben pisar, piedra filosofal sobre la que debe anclarse cualquier faena a diseñar por el torero.


La maestría de António Telles, reconocida, valorada y tantas veces premiada, es tal vez el mejor lenitivo, en esta hora de gran susto que el cavaleiro y su familia viven tras lo sucedido en la plaza de Reguengos de Monsaraz. Que se mejore cuanto antes, que vuelva a los ruedos más antes que tarde y que siga dando esas lecciones frecuentes y tan importantes de lo que debería de ser el verdadero Toreo a caballo.


Foto : António Silva Maltez







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