Siguen las amenazas para la Tauromaquia) El lobo de Lisboa ya echa la patita por debajo de la puerta...

Fernando Medina, socialista, candidato -en coalición con el partido Livre- a presidir la Câmara Municipal de Lisboa tras las próximas elecciones municipales portuguesas, no esconde sus intenciones si los votos le permiten seguir gobernando la capital portuguesa.

Ya no hay el rumor de... ni información circulante del díxome-díxomeExiste ya -véase la imagen- toda una declaración de intenciones con la palabra "Tauromaquia" por medio. Va Medina a por los Toros, a cargarse la Fiesta en Lisboa. Y lo dice, en un par de líneas bien expresivas. Medina, está claro, es un anti-taurino y, como tal, está dispuesto a llevar a cabo su propósito de impedir que en Lisboa se den corridas de toros. Por tanto, buscará las fórmulas que menester fuere para que sus intenciones se hagan realidad.

A Medina hay que agradecerle que no engañe. Que haya sido claro : llevo esto en mi programa, cargarme las corridas de toros bajo el manto sagrado de "una ciudad libre de sufrimiento animal" y... pido el voto, entre otras cosas, para esto.

Este, Medina, por lo menos, es claro. Otro socialista, presidente que fue de la Câmara de Viana do Castelo, Defensor Moura, no llevaba en su programa -que se sepa- lo de cargarse la Tauromaquia en su localidad... pero así que estuvo instalado en el sillón presidencial, se puso manos a la obra. Y fue muy eficaz para lograrlo porque convenció hábilmente a los dueños de la plaza de toros que databa de 1948, para que le vendiesen a la Câmara el recinto taurino por la misérrima cantidad de poco más de cinco mil euros (5.127,74 euros), algo increíble dada la cuantía, lo que -por cierto- suscitó no pocos comentarios e interrogantes. Pero sirvió para desalojar del recinto cualquier actividad taurina a partir de aquel 2008... porque en cuanto Defensor Moura se hizo (la Câmara) con la propiedad del tauródromo, se quitó la careta y comenzó a anunciar que los Toros jamás volverían a Viana, que iba a hacer en aquel lugar un pabellón gimnástico-deportivo; luego que una especie de Museo de la Ciencia Marina, luego que no sé qué y que no sé cuantos...

Como los taurinos intentaron la vuelta de las corridas de toros a Viana do Castelo -e incluso se llegó a celebrar una tourada mixta con una portátil instalada en la zona de Darque en una finca particular-, el sucesor de Defensor Moura, también socialista, Josè María Costa, intensificó la lucha contra la Tauromaquia. Primero buscó inventar un "Reglamento Municipal de Protección de los Animales" para a través del mismo tratar de prohibir las touradas; pero como vio que la cosa podía no tener mucho sustento legal... optó por otras maniobras de oposición permanente a cualquier intento de organizar corridas de toros en aquel término municipal. En todo caso, "conquistada" por la autarquía socialista la plaza de toros estable que Viana tenía... era solo cosa de tiempo esperar que la Tauromaquia se diluyese cual azucarillo en agua, como así ha sido en muy poco tiempo.

Con todo, José María Costa, al igual que su antecesor, prometió -el mismo "estilo Defensor Moura"- durante años, construir en lo que había sido plaza de toros, otro no sé que, luego un no sé cuantos... tardó -hasta hace poco- años en echar abajo la plaza. Y ahora ha prometido en el lugar, y sobre lo derruido, un centro de... que, evidentemente, nada tiene que ver con la Tauromaquia.

Tanto Defensor Moura como José María Costa, presidentes -y socialistas- que han dirigido la Câmara de Viana do Castelo, podrían resultar ahora perfectos asesores de Fernando Medina, para instruir a este -si sigue gobernando Lisboa- sobre técnicas y procederes (declaración de "ciudad anti-taurina" que no falte al respecto) conducentes a hacer la vida imposible a los taurinos, de modo que lo de las corridas de toros en Lisboa pase a ser solo un recuerdo, como ha sucedido en Viana do Castelo. Tiene experiencia el Partido Socialista a través de los personajes citados en esto de hacer de "verdugo" de la Tauromaquia.

Cuando llegue septiembre, José María Costa abandonará la presidencia de la Câmara de Viana, al acumular ya tres mandatos. Costa ha culminado desde hace unos años atrás la obra de Defensor Moura : arrojar a las tinieblas la Tauromaquia en Viana do Castelo.

Costa y Moura habrán sido, así, dos presidentes de Câmara que han impuesto, desde su mayoría, algo que supone no respetar a las minorías. Es decir lo sucedido en Viana do Castelo prueba que aquello de que "ningún Gobierno, por legítimo que sea, puede violar, en Democracia, los derechos de las minorías" acaba por ser papel mojado... A ambos gobernantes, la minoría afecta a la Tauromaquia, les importó un pimiento. No gobernaron para todos los vianenses, no gobernaron para todos sus administrados...impusieron desde su mayoría gobernante, sus intereses, sus criterios, sus ideas, aunque ello supusiese enterrar los derechos de una minoría.

Costa y Moura se apuntaron -en el caso de la Tauromaquia- a la concepción simplista de la Democracia, que glorifica el poder de las mayorías. Y es a esto mismo, a lo que -con el envoltorio del "bienestar animal" y otras demagogias aplicables al caso- quiere jugar Fernando Medina si sigue al frente de la Câmara de Lisboa, con el apoyo de sus socialistas y también de un partido sorprendentemente llamado Livre...

La moda instaurada desde hace 12/13 años por el duo Defensor Moura-José María Costa se extiende por Portugal poco a poco.

Es cierto que en el caso de Viana clave en el proceso fue la venta de la plaza, por sus propietarios, a cambio no de un plato de lentejas, pero sí de cinco mil y pico míseros euros... Pero la metodología del asalto a la Tauromaquia desde las presidencias y gobiernos de las Câmaras Municipales parece ejercer fascinio, es contagiante...

No hay más que ver que tras el "caso Viana", un poco más abajo, otro presidente de Câmara, Aires Pereira (Póvoa de Varzim), que tampoco llevaba en su programa electoral cargarse la Tauromaquia (tan arraigada en la localidad norteña), así que se vió instalado en el sillón municipal comenzó con su asalto al mundo de los Toros.

Y así, en junio de 2018, el mandamás de Póvoa de Varzim logró que una mayoría municipal le aprobase su propuesta para prohibir la realización de touradas en aquel municipio, bajo el envoltorio de "no admitir espectáculos que envuelvan violencia animal". De seguido, el presidente de la Câmara de Póvoa, no sin notable polémica en la localidad, dio los pasos necesarios para impedir cualquier uso de la plaza de toros y anunciar que iba a reconstruir el edificio en forma de multiusos pero sin posibilidad alguna de que en su interior pudiesen celebrarse corridas de toros, al ser diseñado el nuevo recinto con unas caracterías absolutamente anti-taurinas.

Tenemos pues, con el "caso Póvoa de Varzim", el de otro municipio en donde accede al poder un gobernante -este Aires es del PSD- que impone sus ideas como sea, no respetando las de una minoría -y en este caso bastante notable- que en su localidad apoyaba la Tauromaquia. Pero es curioso... este Aires Pereira llevaba en la Câmara bastantes años como segundo de Macedo Vieira, el presidente que apoyó notablemente la Tauromaquia en Póvoa de Varzim. Cuentan los lugareños que a Aires Pereira, cuando durante años era segundo de a bordo de Macedo Vieira, nunca se le oyó decir nada contra las touradas; tampoco anunció luego en su campaña electoral que se las iba a cargar; pero en cuanto se hizo con la Presidencia de la Câmara, se convirtió poco menos que en un "furibundo" antitaurino que no paró hasta lograr que aquello que era una estupenda plaza de toros dejase de serlo y que, por ende, la Tauromaquia fuese arrojada en Póvoa de Varzim también a las tinieblas...

Y, ahora, tras ciertos postureos en este tiempo atrás que hacían ya suponer por donde iban los tiros, nos encontramos en Lisboa con Fernando Medina, actual presidente de la Câmara Municipal y aspirante a la reelección, que anuncia ya estar dispuesto a engrosar la lista de presidente de Câmara que pasaran a la historia por haber expulsado a la Tauromaquia de sus términos municipales, aunque eso sea al precio de pisotear los derechos de un considerable número de sus administrados, en este caso los que ven con buenos ojos la Tauromaquia.

Y es así cómo, mientras la Tauromaquia, sea en Portugal, sea en España, venga a ser algo absolutamente legal y una reconocida actividad incluso por los respectivos Ministerios de Cultura -no hace falta extenderse en consideraciones al respecto- ... paradójicamente estaremos, con procederes como los de presidentes de Câmara antes citados (y los que en un futuro de similar modo pudieren comportarse), ante una perversión de la Democracia al propiciarse que las mayorías abusen de su poder para discriminar a las minorías, en este caso el sector taurino que va más allá de los propios toreros, subalternos, ganaderos, empresarios, apoderados... y que integra a los miles de ciudadanos que sí son partidarios de las corridas de toros. Siendo estas legales en el marco estatal de países como los dos citados, ¿es justo y democrático que las mayorías gobernantes en un municipio se dediquen a procurar fórmulas que impidan a las minorías sociales ejercer en su término municipal el derecho que el Estado de su país sí le otorga?.

Parafraseando lo que en un interesantísimo artículo decía recientemente la doctora Elena Estavillo : No nos confundamos. Los votos no son un cheque en blanco para avasallar a las minorías, ni para aniquilarlas. La Democracia exige gobernar para todas y todos, vivir en comunidad, encontrar espacios de coincidencia y respetar las diferencias; entender que nuestra libertad termina cuando comienza la de los demás...

A nadie se le obliga a ir a una corrida de toros. Va libremente quien lo desea. El "prohibido prohibir" debería de ser una máxima que presidiese en todo lo posible el día a día de los políticos. Expulsar la Tauromaquia de un término municipal es prohibir, es instalarse en la intransigencia, al fin y al cabo en el aquí mando yo, me han votado y... Pero el voto mayoritario para nombrar a unos gobernantes, de ninguna manera supone apoderar a esos mandatarios para proteger solamente los intereses de la mayoría, o su visión personal de la Sociedad. En los Estados verdaderamente democráticos, los que gobiernan tienen la obligación moral de encontrar los caminos que promuevan el mandato de la mayoría, pero siempre respetando los derechos de las minorías y representando a todos. No habrá Democracia real donde se reverencie a la mayoría, excluyendo a las minorías de hacer valer sus derechos.

Atención, mucha atención a lo que se puede avecinar en Lisboa para la Tauromaquia, en el caso de que Fernando Medina repita en el sillón presidencial de la Câmara. Pero también en otros municipios en donde otros "Medina´s", "Moura´s", "Costa´s", "Aires" puedan alcanzar el cargo de mandamás... La moda de que uno a uno, municipio a municipio, el regidor de servicio se encargue de cargarse la Tauromaquia parece extenderse.

La minoría de los taurinos y pro-corridas de toros, desorganizada y silenciosa -ese es su otro gran problema- es corderillo fácil para el sacrificio en este "aquelarre" antitaurino que ha comenzado a extenderse de un tiempo a esta parte por este tan querido Portugal.

Políticos como Medina, tras las experiencias de Viana y Póvoa, han visto atractiva la situación (Campo Pequeno, las peculiaridades de su concesión y concesionario, etc. etc. etc.) para sacar pecho e instalarse en la habitual demagogia que el asunto propicia y... no tienen rubor alguno en anunciar por donde irán sus tiros.

Lo sorprendente es que, desde que esto es de dominio público, las "fuerzas vivas" (habría que decir mejor "fuerzas muertas") de la Tauromaquia portuguesa aún estén pensado qué tipo de reacción han de tener ante los propósitos que se anuncian...

Es posible que, tanto en Portugal como en España, los verdaderos "coveiros da Festa", los aspirantes a verdaderos sepultureros de la Tauromaquia, no estén instalados en la clase política, sino precisamente en las filas del mundillo taurino. Si no es así, realmente lo parece...

EUGÉNIO EIROA



Foi apresentado, dias atrás, o acordo de coligação em Lisboa entre o Partido Socialista e o Livre para as autárquicas de Setembro, onde está bem claro (excerto do documento em baixo) na alínea respeitante à "Tauromaquia e bem estar animal" que "PS e Livre comprometem-se a trabalhar no sentido de tornar Lisboa uma cidade livre de sofrimento animal, dentro das competências legais do Município na matéria".

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